Los miedos sobre la deuda, la inflación y la inestabilidad política se han acentuado durante las últimas semanas lo que ha provocado que el oro se haya quedado por detrás de las acciones y bonos.

El metal precioso ha caído más del 6% desde los primeros días de este año y en estos momentos cotiza en mínimos de los últimos tres meses. Lo que supone situarse bastante lejos de los niveles alcanzados durante la segunda mitad de 2010.

El motivo del rally del año pasado es sencillo. El oro está considerado por muchos como un "refugio seguro" al que se puede recurrir como una especie de cobertura frente a presiones inflacionistas. inestabilidades políticas y una incertidumbre económica general. Con esos temores, cada vez menos latentes, los analistas no ven ningún motivo por el que entrar en el oro en estos momentos.

Cotización del oro durante los dos últimos meses: