Los futuros del mercado americano se preparan para una apertura en color mixto. El índice tecnológico es en este caso la oveja negra, lastrado por las cuentas de Apple. El Dow Jones sube antes de la campanada un 0,14% hasta los 11.542 puntos y el S&P 500 un 0,07%, mientras que el Nasdaq pierde un 0,53%. Todo ello a la espera de los datos de inflación de septiembre.

Los rumores acerca de que Francia y Alemania habrían llegado a un acuerdo para ampliar el fondo de rescate europeo llevaban ayer a los índices americanos cerca de máximos. Sin embargo, hoy esos rumores se han desmentido y, además, las cuentas de Apple, por debajo de expectativas, se encargan de templar los ánimos inversores.

Apple sufre un serio castigo en la preapertura con caídas superiores al 5% después de que sus cuentas se situaran por debajo de lo esperado por el mercado. La tecnológica que recientemente dijo adiós a su fundador, Steve Jobs, obtuvo un beneficio neto de 25.922 millones de dólares e ingresos que superaron por primera vez los 100.000 millones de dólares, hasta situarse en 108.249 millones.

Mientras tanto, el integrante del Dow, Intel brilló la noche del martes cuando anunció que sus ingresos (40.112 millones de dólares) superaban las estimaciones de analistas. La acción sube un 3% en las operaciones previas.

Después del cierre del martes, Yahoo dijo que sus ventas y ganancias del tercer trimestre cayeron respecto al año pasado, aunque se ubicaron por encima de los pronósticos de los analistas. La acción escala un 2,59%.

Dejando de lado el sector tecnológico, Morgan Stanley ganó 2.150 millones de dólares, ó 1,15 dólares por acción, en el tercer trimestre, frente a unas pérdidas de 91 millones, ó 0,7 dólares, registradas un año antes. Los inversores premian esta salida de pérdidas con una revalorización de la acción del 0,72%.

Al margen de los resultados empresariales, Laboratorios Abbot se dispara un 5,26% tras anunciar que se separará en dos compañías médicas.

En el apartado macro, las peticiones semanales de hipotecas en EE UU experimentaron un fuerte descenso del 14,9% frente a un crecimiento del 1,3% de la semana anterior.

Los futuros del oro para entrega en diciembre subieron 3,50 dólares a 1,656.30 la onza. Miguel Méndez, broker de mesa operativa de Hanseatic Brokerhouse, comenta que “oro habría que apostar al alza sobre este activo si supera la zona 1.700 dólares por onza porque tendrá como objetivo los 1.900”.