Los ministros de Finanzas de las mayores economías del mundo, el apodado G20, se comprometieron el sábado a tomar "todas las medidas necesarias" para estabilizar los mercados financieros globales y asegurar que los bancos estén bien capitalizados. Esto infundía ánimo a los inversores hasta media sesión, cuando las bolsas europeas se han dado la vuelta y, con ellas, la estadounidense, al rebufo del gobierno alemán que ha calmado los ánimos respecto a que en estos días se llegue a una solución para Europa.

Pero en EE.UU. no es suficiente todo esto. La ralentización de la economía estadounidense es latente y ahora le toca el turno a las empresas de mostrar sus cartas. Antes del inicio de sesión, Halliburton y Hasbro han presentado sus números. Halliburton obtuvo un beneficio de 683 millones de dólares, ó 0,74 dólares por acción, en el tercer trimestre, un 26% más que un año antes, y, aunque estos números se han quedado por debajo de previsiones (0,91 dólares), la acción se dispara un 6,88%.

Hasbro, por su parte, ganó 171 millones de dólares, ó 1,27 dólares por acción, en el tercer trimestre, lo que supone un aumento del 10% frente al mismo periodo de 2010. La juguetera se revaloriza un 1,19%.

Hoy también será la ocasión de Citigroup, que sube un 2,75% antes de la campanada, y de Wells Fargo, que avanza un 2,11%. Esta semana además, tendremos los resultados de gigantes financieros como Bank of America y Goldman Sachs, después de que JP Morgan presentara unas cuentas peor de lo previsto la semana pasada. En la preapertura BofA cede un 0,48% y GS sube un 0,60%.

También el sector tecnológico rendirá cuentas esta semana. El peso pesado del Nasadq, Apple, sube un 3,32% después de que su nuevo modelo de iPhone, el S4, se agotara ya en EE.UU. poco después de ponerse a la venta.

En el apartado macroeconómico, se espera que el informe sobre producción industrial muestre una subida del 0,2% en septiembre, después de subir igual porcentaje el mes anterior.