Una mayoría de accionistas de ING aprobó hoy una reestructuración radical de la compañía poniendo fin a su negocio de banca de seguros y también dio luz verde a una ampliación de capital de 5.700 millones de euros. Una cantidad que en parte será utilizada para devolver la ayuda estatal recibida.
En una junta extraordinaria de accionistas en Ámsterdam, el 99% del capital presente aprobó el plan de ING para separar su negocio de seguros en los próximos cuatros años.

La misma mayoría aprobó la ampliación de capital, con derecho de suscripción preferente para los accionistas, que tiene como objetivo financiar un pago de 5.000 millones de euros al Estado holandés para devolver parte de la ayuda recibida el año pasado.