Las interrupciones de la industria automotriz causadas por el terremoto y el tsunami en Japón están a punto de empeorar.

En las próximas semanas, los compradores de vehículos tendrán dificultades para encontrar el modelo que deseen en determinados colores, pues la producción de fábricas de empresas como Toyota, Honda ha caído y están peridendo miles de millones de dólares en ingresos.

Más de dos semanas desde del desastre natural, las existencias de suministros esenciales de coches - a partir de chips de computadora para pintar pigmentos - están disminuyendo más rápido que las fábricas japonesas que hacen la lucha para reiniciar.

Debido a que las piezas y los suministros son enviados por los barcos de movimiento lento, la verdadera bajada aún no se ha sentido por las fábricas en los EE.UU., Europa y Asia. Que vendrá a mediados de abril.