Varias de las mayores fortunas y de los principales empresarios de Francia, incluyendo a la multimillonaria heredera de L'Oreal, Liliane Bettencourt, y a los consejeros delegados de multinacionales como Veolia, Danone, Total o Société Générale, han firmado una propuesta en la que solicitan al Gobierno que establezca una contribución excepcional que grave a las rentas más elevadas y colaborar así en el esfuezo solidario necesario para respaldar el futuro económico del país galo. Nosotros, presidentes y directivos de empresas, hombres y mujeres de negocios, financieros, profesionales o ricos, pedimos la instauración de una contribución especial que afectará a los contribuyentes franceses más favorecidos, según informa Invertia en su página web haciendo referencia a  la carta publicada por el semanario galo Le Nouvel Observateur.