La rentabilidad de las obligaciones españolas a diez años pierde dos centésimas y se sitúa en el 4,27 por ciento en la apertura del mercado secundario de deuda pública. De esta forma, el precio de estos títulos, que se mueve en sentido contrario al rendimiento, se encarece hasta el 109,60 por ciento, desde el 109,44 por ciento con que cerró la última sesión.