Los empresarios italianos denuncian la situación por la que atraviesa su país en los mercados, no así su macroeconomía, aunque reconocen que Italia se encuentra 'al borde del abismo'
La presidenta de la patronal italiana Confindustria, Emma Marcegaglia, dijo hoy que Italia está "al borde del precipicio", después de que la rentabilidad de sus bonos a 10 años en el mercado secundario haya superado el 7 %, nivel a partir del cual Grecia, Portugal e Irlanda pidieron el rescate financiero.

Al término de un acto sobre investigación e innovación en Roma, Marcegaglia explicó a los periodistas que esta misma tarde Confindustria celebrará una reunión extraordinaria de su comité de la presidencia para analizar la situación del país.

"En este momento, en estas horas, Italia está viviendo un momento dramático. Estamos al borde del precipicio", dijo la presidenta de la patronal, después de que ayer el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, se comprometiera a dimitir tras la aprobación en el Parlamento de las reformas económicas exigidas por Bruselas.

"A pesar de algunas decisiones tomadas ayer por el Gobierno y por el presidente del Gobierno, en estas horas Italia vive un momento verdaderamente dramático (...) No podemos esconder más la verdad. Si no se pone final a esta situación, Italia ya no tendrá acceso a los mercados financieros", agregó.

Marcegaglia apostó por trabajar inmediatamente para recuperar la credibilidad del país en los mercados, porque, dijo, Italia no se merece "acabar como Grecia" y es evidente que lo hecho hasta ahora no ha sido "ni creíble ni suficiente".

La presidenta de la patronal italiana recordó cómo los empresarios habían enviado un ultimátum al Ejecutivo en varias ocasiones para que aprobara de modo inmediato reformas necesarias para relanzar el crecimiento económico de Italia, que cuenta con una deuda pública del 120 % de su PIB.

Después de constatar ayer que había perdido la mayoría absoluta en la Cámara baja, Berlusconi anunció su compromiso de dimitir, pero esta promesa no parece haber sido suficiente para los mercados, donde hoy la prima de riesgo de la deuda italiana se ha vuelto a disparar.

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