La inflación anual de la eurozona se situó en marzo en el 2,7%, tres décimas por encima del nivel alcanzado en febrero y una décima más de lo previsto inicialmente por la oficina europea de estadística, Eurostat.

De este modo, la inflación armonizada de la zona euro se mantiene muy lejos del nivel considerado adecuado por el Banco Central Europeo (BCE) para cumplir con el objetivo de estabilidad de precios, que supone una inflación ligeramente inferior al 2%, lo que deja abierta la puerta a nuevas subidas de tipos de interés por parte del instituto emisor, que ya elevó la tasa en su reunión de abril hasta el 1,25%.