Las acciones de AIA, filial de AIG, se dispararon el viernes un 17% en su debut en la bolsa de Hong Kong por la sólida demanda de inversionistas que buscan exposición al mercado de seguros de vida en Asia.
La oferta pública inicial (OPI) de acciones, que superó las previsiones del mercado dió aire a AIG, que llevaba dos años intentando vender a su unidad asiática.

Los esfuerzos por venderla incluyeron un fallido intento de compra por parte de la compañía de seguros británica Prudential.