Iberdrola se juega un nuevo asalto a máximos: cuenta atrás para sus resultados y el dividendo

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Iberdrola tiene previsto publicar los resultados del primer semestre del año este miércoles 22 de junio antes de la apertura. Las cifras ajustadas de esta primera mitad del año (excluye efectos extraordinarios y activos vendidos de México, incluye efectos fiscales positivos de redes en Reino Unido) estarán condicionadas por distintos efectos, según destaca el analista de Renta 4 Ángel Pérez Llamazares

En Redes, en España se recoge el impacto de la nueva TRF (6,58% vs 5,58% previo), en Reino Unido se consolidan el semestre completo de ENW (vs 4 mes en 1S25) y el nuevo marco RIIO-T3 en vigor desde abril, en EEUU la entrada de una nueva línea de transmisión y las mejores tarifas que más que compensan la evolución del dólar, mientras que en Brasil la firma espera que se vean apoyados por la revisión de tarifas y el tipo de cambio. 

En Producción y Clientes, en España las mayores ventas permitirán compensar unos menores precios y el efecto negativo de los servicios auxiliares en comercialización; en Reino Unido la mayor producción eólica compensa los menores precios; en EEUU buena producción eólica y solar en el segundo trimestre con mejores precios compensan el efecto que ya vimos en el primer trimestre respecto a la comparativa con el primer parcial de 2025, cuando se vendieron certificados de origen aprovechando una oportunidad de mercado, mientras que este año se espera que dichas ventas se produzcan en el segundo semestre; en el caso de los activos internacionales, Renta 4 espera que el EBITDA descienda como consecuencia de los menores precios en Australia y Polonia, los servicios auxiliares en Portugal y la desconsolidación de Hungría y Francia, así como la menor producción en el segundo trimestre tras un “excelente” primer parcial del año.

El incremento previsto de las amortizaciones por mayor base de activos y la aportación del semestre completo de ENW, un efecto temporal negativo derivado de la evolución del tipo de cambio (previsiblemente será compensado parcialmentepor las coberturas a final de año), y un menor tasa impositiva y unos menores minoritarios, llevan “al beneficio neto ajustado a una ralentización respecto al crecimiento previsto del EBITDA ajustado previsto”.

En concreto, Pérez Llamazares augura un beneficio en el semestre de 3.357 millones de euros, con un aumento del 1,5% frente al mismo período del año anterior. El EBITDA ajustado ascendería a 7.858 millones, un 4,8% más.

Esta evolución prevista, apoyada a su vez en los efectos que esperamos sean compensados en la segunda mitad del año (tipo de cambio, certificados de origen en EEUU), y un nivel de reservas hidráulicas elevadas, “nos llevan a ser optimistas de cara a lo que resta de 2026”, destaca Pérez Llamazares. Aunque “no creemos que todavía se vayan a revisar al alza las guías (crecimiento del beneficio neto ajustado del +8%), no es descartable que, si la evolución de los próximos meses es favorable, haya una revisión positiva de las guías más adelante”.

En lo que refiere a la deuda neta, el pago del dividendo en enero y unas inversiones que esperamos se sitúen en el entorno de los 7.000 millones de euros, así como la compra de minoritarios de Neoenergia y la recompra del híbrido, no serán compensados por “la sólida generación de caja operativa” y la venta de México (cerrada en abril y que suponemos será registrada en estos resultados), y llevarán a un incremento de la deuda neta ajustada, según las estimaciones de Renta 4. 

Último día para decidir sobre el dividendo de Iberdrola

Los accionistas de Iberdrola tienen que tener en cuenta que hoy es el último día que tienen para decidir cómo quieren recibir su próxima retribución dentro del programa “Iberdrola Retribución Flexible”, ya que este lunes 20 de julio finaliza el periodo común de elección, una fecha clave para los inversores que deseen optar entre cobrar en efectivo o recibir nuevas acciones de la compañía.

El sistema de dividendo flexible ofrece distintas alternativas para adaptarse al perfil de cada accionista. Los inversores pueden mantener los derechos para recibir nuevas acciones liberadas de la compañía, vender sus derechos en el mercado o recibir el dividendo complementario en efectivo.

El próximo 27 de julio recibirán el pago aquellos accionistas que hayan optado por recibir efectivo mediante esta opción, mientras que las nuevas acciones comenzarán a cotizar el día 29 de julio

En total, Iberdrola distribuirá entre sus accionistas 0,427 euros brutos por acción, una remuneración compuesta por un dividendo complementario de 0,425 euros brutos por acción y un dividendo de ajuste de 0,002 euros brutos por acción. Este último será abonado a todos los accionistas, independientemente de la modalidad de retribución elegida dentro del programa “Iberdrola Retribución Flexible”.

La retribución llega en un momento especialmente positivo para los accionistas de la energética. En la última década, Iberdrola ha generado una rentabilidad total para el accionista cercana al 340%, consolidándose como una de las compañías europeas que más valor ha creado para sus inversores. Este rendimiento combina la revalorización bursátil de la acción con una remuneración creciente y sostenida a través de dividendos.

Hay que tener en cuenta que las acciones de Iberdrola acumulan una revalorización de un 19% en lo que va de 2026 y vuelven a tener a tiro de piedra los máximos históricos que tocaron el pasado 30 de junio en los 21,647 euros. Si se amplía el foco a los últimos 12 meses, la subida acumulada es de un 45,5% tomando de referencia los mínimos de 14,631 euros del 29 de julio del año pasado.