El buscador por antonomasia de la red busca restaurar su imagen en el Viejo Continente tras años enconado por reguladores, artistas, editores y defensores de la privacidad europeos.

El propietario de Google ha prometido un aumento en la contratación, más respeto a la propiedad intelectual y garantías de una mejora en la privacidad para superar las críticas.

Los esfuerzos parecen estar dando resultados. Los dirigentes Nicolas Sarkozy y Angela Merkel han suavizado la postura sobre la compañía.

“Cuando un elefante entra en una habitación de cristal, hay que ser prudentes, y ahora nos damos cuenta de que somos uno de esos elefantes”, describió Carlo d’Asaro Biondo, director franco-italiano de las operaciones de Google. “La compañía tuvo que cambiar, o a largo plazo pagaría por ello”, explicó d’Asaro.

Europa es la casa de algunos de los clientes más fieles de la compañía. El buscador en nuestra región tuvo una cuota de mercado del 88% en marzo, frente al 66% que obtuvo en Estados Unidos, donde encuentra más competencia con Yahoo! y el motor de búsqueda de Microsoft, Bing.

De todas formas, la Unión Europea investiga las prácticas publicitarias de Google y por su parte, Alemania amenaza con una multa por el programa de localización ‘Street View’.

El presidente Eric Schmidt, líder en la difusión de la nueva filosofía, ha aparecido en eventos en Berlín y Reino Unido. En uno de ellos, a las afueras de Londres, comunicó que la compañía “ha realizado modificaciones para garantizar la seguridad”.

La cotización de Google en Wall Street asciende en estos momentos (18.08 hora española) un 0,38% hasta 531,80 dólares.