El Tesoro español ha tenido que pagar un alto precio por colocar su deuda ante las presiones del mercado.  En concreto, ha colocado 3.500 millones en obligaciones a 10 años con un interés del 7,088%, el nivel más alto desde 1997, y superior al 5,453% de la última subasta de estas características.

De hecho, este interés ha superado las expectativas de los expertos, que barajaban que el Tesoro tuviera que pagar sólo un punto porcentual más que en la última colocación de estas características.

Además, la cantidad de obligaciones colocadas se ha ubicado en la mitad del rango previsto. Se esperaba vender entre 3.000 y 4.000 millones.

La presión del mercado se ceba con España y esta mañana la prima de riesgo nacional escalaba hasta los 490 puntos básicos, para colocarse en los 500 redondos después de esta subasta.

En la emisión de letras del martes el Tesoro tuvo que elevar la rentabilidad por encima del 5% para colocar 3.158,07 millones. De hecho, el organismo dirigido por Soledad Núñez también tuvo que situar el interés en el nivel más alto desde el año 1997.

La Comisión Europea culpa del elevado interés pagado por esta deuda a la "incertidumbre" y el "nerviosismo" en los mercados, y ha reclamado acelerar el refuerzo del fondo de rescate y el resto de elementos del plan anticrisis pactado en la cumbre del Eurogrupo del 26 de octubre.

España volverá a acudir a los mercados en cinco ocasiones antes de que acabe el año, la primera de ellas el martes 22 de noviembre para colocar letras a 3 y 6 meses. En el mes de diciembre realizará dos emisiones más de letras: el martes 13 de letras a 12 y 18 meses y el jueves 20 de letras a 3 y 6 meses.

El Tesoro cerrará el ejercicio con una subasta de bonos el jueves 1 de diciembre y otra de obligaciones el jueves 15 de diciembre. De hecho, el Gobierno ya ha dicho que no tiene intención de hacer cambios en el calendario previsto.