La crisis de la deuda de la zona euro sigue pasando factura sobre la moneda única. La divisa comunitaria se sitúa en su mínimo en más de una década frente al yen, por debajo de 101 unidades, y en su nivel más bajo en ocho meses contra el billete verde, por debajo de 1,32 dólares.

El aumento de la posibilidad de una quita del 50% de la deuda helena está castigando al euro, a lo que se suma el temor a una recesión.

La moneda única ha llegado a marcar un cambio de 100,76 yenes, el más bajo desde junio de 2001 y de 1,3156 dólares, mínimo desde enero.

Goldman Sachs ha vuelto a revisar a la baja sus previsiones para la moneda única. El banco de inversión estima un tipo de cambio de 1,38 dólares a tres meses frente a las 1,40 unidades de hace unas semanas. En su cruce frente a la divisa nipona, prevé un cambio de 106 yenes en tres meses (frente a la estimación anterior de 108 yenes).

El ministro de Finanzas japonés, Jun Azumi, ha advertido de que la debilidad del euro frente al yen es “extrema” y no es buena para la estabilidad de la economía global.