La institución presidida por Miguel Ángel Fernández Ordóñez confirma los peores datos de la economía española después de conocer que el PIB alcanza el 8,5%, más de dos puntos por encima de lo comprometido con Bruselas. El Banco de España habla de una contracción de la economía nacional, con una aceleración de la deuda de las comunidades autónomas y un descenso del consumo privado. 

El Banco de España apunta en su último boletín económico que la actividad de la economía española prolongó "su dinámica contractiva" en el inicio de 2012. Afirma, además, que la información más reciente de los balances financieros muestra una "aceleración" de la deuda de las administraciones públicas y un "moderado" incremento del ritmo de contracción de la deuda de empresas y familias.

Respecto al consumo privado, "los indicadores de confianza de los consumidores y los comerciantes minoristas elaborados por la Comisión Europea experimentaron un notable empeoramiento en enero", asegura el documento.
También destaca los malos datos de matriculaciones (con una caída del 5,1%) y la inversión en bienes de equipo, la información reciente sugiere que también se mantiene la atonía. Como aspecto positivo, subraya el "pequeño aumento del nivel de utilización de la capacidad productiva", tras dos trimestres con retrocesos.

En cuanto a la construcción, el organismo expresa que continúa "el proceso de ajuste de este componente de la demanda". Por su parte, el sector hasta ahora más dinámico, el exterior, ha pisado el freno: "Las exportaciones reales de bienes experimentaron un menor dinamismo en diciembre, con un incremento interanual del 2,1%".
Por el lado de la oferta, el mejor comportamiento lo registraron "los bienes intermedios no energéticos y de bienes de equipo, que aumentaron en torno al 10 "interanual", mientras que se observó un retroceso significativo de las exportaciones de bienes de consumo distintos de los alimentos.

En conjunto, el Banco de España afirma que "los indicadores disponibles referidos a la actividad industrial siguieron proporcionando, en general, señales de debilidad".
Reforma laboral
El informe mensual, correspondiente a febrero, habla de los efectos de la reforma laboral. "Si no se aprovechan con intensidad las medidas de flexibilidad interna aprobadas para adaptar las condiciones laborales a las necesidades específicas de cada empresa, se podría producir todavía alguna reducción adicional del nivel de empleo".
Así, insta al Ejecutivo a poner en marcha medidas ambiciosas en materia de políticas activas empleo, que "incluyan una exhaustiva evaluación de los programas en vigor, una mayor vinculación con las políticas pasivas, así como actuaciones alternativas a los incentivos a la contratación aprobados".