El agua radioactiva acumulada en la planta de Fukushima podría empezar a desbordarse de las zanjas en un periodo comprendido entre cinco y siete días, incrementando de forma potencial la peor crisis nuclear desde Chernobil.


Tokyo Electric Power ha estado bombeando agua de forma manual en los reactores recalentados, después de que los sistemas de refrigeración se estropearan. Parte de esta agua se ha desbordado en los sótanos y en las zanjas. El agua está subiendo a un ritmo que puede provocar un desbordamiento el 6 de junio, de acuerdo con los cálculos hechos por Bloomberg a partir de los datos de Tepco.

“Todavía hay riesgo de fuga de agua radioactiva en el mar” ha dicho Hikaru Kuroda, funcionario de la compañía. “Podríamos tener entre cinco y siete días antes de que el nivel del agua alcance la parte superior de las zanjas” ha añadido.

Casi el 60% de los japoneses adultos están preocupados ante una posible contaminación desde que Fukushima comenzara a emitir radiación hace casi tres meses, según una encuesta de Pew Research Center.

La encuesta muestra que al menos el 80& de la población no está satisfecha con la respuesta ya sea de Tepco o del gobierno del primer ministro, Naoto Kan, que ha superado hoy una moción de censura.

"Resolver el problema de la contaminación del agua es primordial” ha dicho Tetsuo Ito, director del Instituto de Investigación de Energía Atómica en la Universidad de Kinki, en el oeste de Japón.

Tokyo Electric ha bombeado millones de litros de agua de refrigeración en los tres reactores que se han fundido. Hasta el 18 de mayo, cerca de 100.000 toneladas de agua radioactiva se habían filtrado en los sótanos del reactor y en las turbinas de los edificios, según Tepco.

Tepco se ha apuntado hoy un 7,56% y ha alcanzado los 3,84 dólares. Las acciones han caído un 86% desde el diez de marzo, un día antes del terremoto y del tsunami que asoló Japón.