La tasa de viviendas vacías norteamericanas, que engloba tanto las que están vacías como las que están en venta, subió un 2.7% durante el último trimestre de 2010, a medida que un mayor número de viviendas se mantienen desocupadas tras haber sido tasadas por los bancos.

Esta cifra supone un ligero aumento respecto el 2.5% registrado en el tercer período del mismo año, y refleja las 2.1 millones de viviendas que aún están pendientes de venderse respecto de las 74.8 millones totales, según el Census Bureau (Oficina del Censo) de EEUU. La tasa que mide el porcentaje de personas que poseen su propia vivienda cayó al 66.5%, lo que supone la cifra más baja de los últimos diez años según el mismo informe.

Las viviendas vacías sirven de termómetro para medir la oferta inmobiliaria, ya que incluyen aquellas viviendas "en la sombra", que no forman parte de las cifras que manejan las inmobiliarias; así como las viviendas que ya pertenecen a los bancos y aún no están puestas a la venta. Las entidades financieras pueden vender directamente los inmuebles a los particulares, a través de inmobiliarias o decidir mantenerlas en propiedad hasta que consideren que es el momento oportuno para ponerlas de nuevo en el mercado.