La aerolínea estadounidense Continental Airlines prescindirá de 3.000 trabajadores de su plantilla, reducirá un 16% el número de vuelos y retirará 67 aviones Boeing 737-300 y 737-500 para poder "salvar la compañía" de la crisis motivada por el precio "extremadamente alto" del petróleo. En una carta remitida a los 45.000 empleados de la compañía aérea, el presidente de Continental Airlines, Larry Kellner, apunta que con el actual precio del petróleo la situación de las aerolíneas es "seria" pero se muestra confiado de que Continental Airlines sobreviva a esta crisis gracias a la toma de esta medidas. Concretamente, a partir del próximo mes de septiembre, la compañía estadounidense reducirá cada año en un 16% el número de vuelos, lo que afectará sobre todo a su red de rutas domésticas, que descenderá en un 11% en el primer trimestre de este año. Teniendo en cuenta estas reducciones, la aerolínea acelerará la retirada de los aviones menos eficientes.
Así, toda su flota de aviones Boeing 737-300 y 737-500 se quedará en tierra a finales de 2009. En este sentido, 37 de estos aparatos serán retirados a lo largo de este año, 27 de los cuales en septiembre, y otros 30 durante el próximo. No obstante, la aerolínea seguirá recibiendo nuevos aviones Boeing 737-800 y 737-900ER 'Next Generation', 16 en el segundo trimestre de este año y 18 en 2009. De esta forma, a finales del presente ejercicio, Continental Airlines contará a finales de año con una flota de 375 aviones y en 2009 con 344 aparatos. Habrá 3.000 despidos Ante esta situación, la compañía aérea procederá a su vez a la eliminación de 3.000 puestos de trabajo, incluidos cargos directivos, en la mayoría de los casos previsiblemente a través de programas voluntarios que eviten despidos forzados. La reducción de plantilla se llevará a cabo a partir de septiembre, aunque en los casos de los puestos de dirección se iniciará "lo más pronto posible". Por su parte, el presidente y el consejero delegado, Jeff Smisek, prescindirán de su salario hasta finales de año. Kellner recalca que los incrementos de los precios de los billetes no han sido suficientes para hacer frente a la escalada del coste del carburante. "Con el incremento de los precios, menos clientes viajarán, y si viajan menos clientes necesitaremos reducir la capacidad ante el descenso de la demanda, y si reducimos la capacidad necesitaremos menos empleados", recalcó el presidente. "Tenemos que adaptarnos a la realidad de los mercados para navegar con éxito en estos tiempos difíciles", precisa Kellner, quien se mostró arrepentido de que la crisis haya ocasionado despidos y ha transmitido a los trabajadores la necesidad de que se adapten a estos cambios "sin precedentes". La peor crisis desde el 11-S El presidente de Continental Airlines considera que esta crisis es "la peor desde el 11S", teniendo en cuenta que el precio del petróleo del Golfo cerró ayer en 151,26 dólares por barril, un 75% más que en el mismo periodo del año pasado. Kellner consideró que con este precio y con la actual capacidad de la compañía, el gasto de combustible se verá incrementado este año en 2.300 millones de dólares (1.493 millones de euros), lo que supone para la compañía un coste aproximado de 50.000 dólares (32.465 euros) por empleado.