CaixaBank obtuvo un beneficio de 173 millones de euros hasta septiembre, un 79,5% menos que en el mismo periodo del año anterior.

Estas cuentas incluyen dotaciones por 4.524 millones y ajustes de valoración con cargo a fondos propios sobre la cartera de créditos y adjudicados de Banca Cívica por 3.850 millones. La entidad ya da por finalizada la integración de Banca Cívica.

El margen de intereses ha alcanzado los 2.845 millones, un 22,7% más, el margen de explotación los 2.586 millones (+17,1%) y el margen bruto los 5.140 millones (+7,9%), mientras los gastos se han mantenido respecto a hace un año.

El volumen de negocio alcanza los 526.528 millones (+23,2%), los recursos totales de clientes se sitúan en 295.774 millones (+22,6%) y la cartera de créditos en 230.754 millones (+24%), con una morosidad del 8,42%, por debajo de la media del sector, mientras que la liquidez ha aumentado en 6.266 millones, hasta 48.755.

CaixaBank sitúa su solvencia en el 10,8% de Core Capital, incluyendo el impacto de Banca Cívica.