La bolsa neoyorquina no se recupera del mal dato de empleo conocido este jueves. Las peticiones de subsidio al desempleo repuntaron y lo hicieron contrapronóstrico hasta su máximo de las últimas cinco semanas. A ello hay que sumarle las 'decepcionantes' actas hechas públicas este miércoles por la Reserva Federal y eso a pesar de que muchos de sus miembros ya hablan de la 'necesidad de estímulos' y 'pronto' para estabilizar el ritmo de la recuperación económica. El Dow Jones cede en la apertura un 0,26% hasta los 13.138 puntos. 

El número de norteamericanos que tramitó una solicitud de desempleo la semana pasada escaló de forma inesperada hasta una tasa estacionalmente ajustada de 372.000, lo que supone un aumento de 4.000 peticiones, y el máximo nivel de cinco semanas, según datos del  Departamento de Trabajo de Estados Unidos.

Así las cosas, el Dow Jones cede del orden del 0,3% en los primeros compases de la sesión, mientras que el S&P 500 hace lo propio, abajo un 0,25% hasta los 1.409 puntos y el  tecnológico  Nasdaq pierde ligeramente algo más, un 0,4%, y se coloca en los 3.060 enteros. 

El departamento de comercio dará a conocer las ventas de viviendas nuevas del mes de julio, que podrían subir hasta las 365.000, desde las 350.000 del mes anterior.

En el plano empresarial, HP ha anunciado pérdidas de 8900 millones de dólares, debido a la caída en la venta de ordenadores personales. Unas cifras a las que contribuyeron, según ha explicado la compañía, los 13.900 millones que pagó por Systems Corp.

Los títulos de Big Lots cedían en la preapertura después de anunciar un beneficio por debajo de lo esperado y recortar la previsión para lo que queda de ejercicio. La compañía ganó 0.39 dólares por acción, dos centavos menos de lo pronosticado por el mercado.

Además Lockheed Martin se ha hecho con contratos de la Marina y la Armada estadounidense al tiempo que la aerolínea Qantas ha cancelado un pedido del 787 de Boeing tras registrar pérdidas anuales.

El par euro/dólar, por su parte, escala hasta el 1,25 en su cambio ante la posibilidad de que los bancos centrales de todo el mundo estén tramando una acción conjunta nuevamente y el oil Texas no se resiente y está ya al borde de los 100 dólares el barril. De momento, sube un 0,6% hasta 99,32 dólares.