
En un escenario cargado de expectativas, Banco Santander dibuja hoy la hoja de ruta que guiará su próxima fase de creación de valor. Con la presidenta Ana Botín, el consejero delegado Héctor Grisi y el director financiero Jose García Cantera al frente, el grupo presenta un plan estratégico ambicioso para 2026–2028, basado en la disciplina financiera, la transformación digital y el crecimiento rentable.
El banco prevésuperar los 210 millones de clientes en 2028, frente a los 180 millones al cierre de 2025, consolidando su liderazgo en Europa y América. La expansión se apoyará en un crecimiento de ingresos de un dígito medio anual, junto con una reducción sostenida de costes que situaría la ratio de eficiencia en torno al 36% al final del periodo. Esta combinación permitirá alcanzar un beneficio superior a 20.000 millones de euros y un retorno sobre el capital tangible (RoTE) por encima del 20%, con un crecimiento anual de doble dígito del beneficio por acción.
En cuanto a la política de remuneración al accionista, Banco Santander reafirma su compromiso: el banco elevará la ratio de distribución del dividendo en efectivo hasta aproximadamente el 35% del beneficio del grupo a partir de los resultados de 2027, además de destinar cerca del 15% a recompras de acciones. Según las estimaciones de Santander, esto permitirá más que duplicar el dividendo en efectivo por acción en 2028 frente a 2025, mientras que el crecimiento combinado del valor contable tangible por acción y del dividendo (TNAV + DPS) podría acercarse al 20% anual al cierre del plan.
La fortaleza de capital sigue siendo un pilar estratégico: Santander planea operar en 2028 con una ratio CET1 de aproximadamente el 13%, dentro del rango objetivo de 12–13%, y devolverá a los accionistas el exceso de capital que supere ese umbral. En línea con esto, el banco ya se ha comprometido a distribuir al menos 10.000 millones de euros en recompras de acciones correspondientes a los resultados de 2025–2026, de los cuales 5.000 millones se lanzaron a comienzos de febrero y 1.700 millones se completaron en 2025.
El plan estratégico se apoya en la solidez del ciclo 2023–2025, que cerró con un beneficio atribuido récord de 14.101 millones de euros, un incremento del 68% en el beneficio por acción y un crecimiento medio anual del 14% en valor contable tangible por acción más dividendo. Desde 2021, y considerando las recientes recompras, el banco habrá devuelto aproximadamente 16.200 millones de euros a los accionistas, equivalente al 18% de las acciones en circulación, mientras que la acción se revalorizó más de un 250% en el periodo 2023–2025.
Ana Botín, presidenta de Banco Santander, resume la estrategia de manera clara: “Nuestro plan estratégico 2026–2028 marca un nuevo estándar de crecimiento rentable. El crecimiento de clientes, junto con la ejecución disciplinada de ONE Transformation, nos permitirá aumentar los ingresos y reducir los costes de forma estructural, situando la ratio de eficiencia en torno al 36% y el RoTE por encima del 20% en 2028”.
Dividendo complementario para mayo
Y mientras el mercado financiero tiene la mirada puesta en el Investor Day, Santander ya ha comunicado esta mañana la propuesta de un dividendo complementario en efectivo de 12,50 céntimos de euro brutos por acción, con cargo a los resultados de 2025. El consejo de administración ha acordado someter esta retribución a la aprobación de la Junta General Ordinaria de Accionistas, convocada para el 26 de marzo de 2026 en primera convocatoria y el 27 de marzo en segunda, fecha en la que previsiblemente se celebrará.
De aprobarse, el dividendo de Banco Santander se abonará a partir del 5 de mayo de 2026. El calendario bursátil ya está fijado: el 29 de abril será el último día de negociación con derecho a percibir el dividendo; el 30 de abril la acción cotizará ex-dividendo; y el 4 de mayo se establecerá como fecha de registro (record date).

