Opina L.A. Little, de Technical Analysis Today, que “no, no estamos ante el gran cataclismo. No vamos a asistir a un crash como el de 2008. Probablemente se parezca más a las 'cascadas' a la baja de mayo de 2010 o marzo de 2012”. Ahora bien, aunque no se vaya a producir una debacle, este tipo de movimientos, señala, “uno los quiere, al menos, evitar... sino prefiere sacar beneficio de ellos”.

Advierte que “si cerramos en los niveles actuales, o por debajo, la pausa se expandirá a múltiples espacios temporales, y el Russell será el primero de los grandes índices en experimentar una transición a algo más allá de una tendencia alcista. Sea mañana o la semana que viene, lo cierto es que hay suficientes evidencias que apuntan a que sucederá”.

Explica que no nos enfrentamos a ventas masivas como las de 2008 pues “desde una perspectiva técnica sólo el Russell 2000 y el Nasdaq apuntan a un selloff (…) es mucho más probable que se produzca una ruptura en dos etapas”.

Así estima que, en primer lugar, el Russell 2000 bajaría hasta los 1.100 y, después, a los 1.025-1.050. Mientras que el S&P 500 podría volver a los 1.800.

S.C.