Los futuros de los principales índices bursátiles de la bolsa de Nueva York  ceden en la preapertura, ante la aversión al riesgo de los inversores un día después de que el presidente Donald Trump está dispuesto a arriesgarse a cerrar la administración federal por falta de presupuesto con tal de construir el muro con México.

"Si tenemos que cerrar nuestro gobierno, estamos construyendo ese muro", dijo Trump en un mitin en Phoenix, Arizona, en referencia a su compromiso de reforzar los controles de inmigración en la frontera entre Estados Unidos y México.

Trump también dijo que podría desechar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte con México y Canadá. Los tres países pretenden completar la modernización del acuerdo a principios de 2018.

Los inversores también están preocupados por la capacidad del presidente estadounidense de legislar medidas que favorezcan el crecimiento, especialmente los de recortes de impuestos y gastos de infraestructura.

Así las cosas, los comentarios de Trump el martes por la noche hicieron que las acciones norteamericanas se pasaran al rojo después de las subidas registradas durante la sesión gracias a que los comentarios de los legisladores sobre la reforma tributaria y el techo de deuda aumentaron el optimismo de los inversores.

Y es que el presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Paul Ryan, dijo ayer que la reforma tributaria sería más fácil de pasar que la reforma sanitaria fallida, ya que los republicanos habían logrado un consenso.

Por supuesto, el mercado norteamericano también está pendiente de la reunión anual de los banqueros centrales de Jackson Hole, Wyoming, donde el discurso del viernes de la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, será examinado en busca de pistas sobre la política monetaria del banco central.

En el plano empresarial, Lowe's cae un 6,3% antes de la apertura  después de comunicar un beneficio menor al esperado y reducir su pronóstico de márgenes.

Facebook y Google también ceden en la preapertura después de que el gigante publicitario WPP haya llegado a hundirse en la bolsa de Londres un 11%, tras recortar sus previsiones anuales.