
En estos primeros días del año hay que empezar a pensar en planificar el ahorro y la inversión. Las ofertas para los productos de corto plazo y sin riesgo rondan el 2%. Por ejemplo, en el mundo de la banca, Santander ofrecía un depósito a 6 meses al 2%. También Bankinter estrenaba el año elevando desde el 1,5% hasta el 2,15% TAE su Cuenta Digital, dirigida únicamente a los nuevos clientes.
También las seguras Letras del Tesoro han comenzado este 2026 ancladas en el 2% de rentabilidad, tanto a plazo de 6 como de 12 meses. En la subasta del pasado martes, adjudicó 1.948,1 millones en Letras del Tesoro a 6 meses, con un tipo de interés marginal del 2,002% (1,968% en diciembre). La demanda de este plazo alcanzó los 3.909,3 millones.
Además, colocó 4.129,1 millones en Letras a 12 meses con una rentabilidad marginal del 2,048% (2,004% en diciembre). Esta cifra ha supuesto un ligero aumento respecto al 2,004% alcanzado en la subasta anterior. En este caso, la demanda se ha situado en los 6.294 millones. El próximo martes día 20 habrá subastas de letras a 3 y 9 meses.
La versión de las letras en fondos de inversión (aunque también incorporan activos privados) son los fondos de dinero y los de renta fija a corto plazo. La ganancia anual de estos fondos fue en 2025 de media del 1,89% y del 2,10%. Rentabilidades en estos últimos casos que no superaron el dato de inflación de la economía española que provisionalmente se ha situado en el 2,9%. Así, a los ahorradores conservadores, en este recién terminado 2025, les ha supuesto una pérdida de su poder adquisitivo al no haber cubierto con el interés la apreciación de los precios.
Y aunque quedan más de once largos meses por delante, las expectativas tanto para Estados Unidos apuntan a una contención de la inflación que se reflejará en recortes de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal estadounidense (Fed), y la posibilidad más remota de que el BCE haga lo mismo. “Incluso si la inflación descendiera por debajo del 2,0% en los próximos meses, es poco probable que esto provoque un cambio en la política monetaria. El BCE considera que la política monetaria se encuentra en un buen punto. Con un crecimiento moderado del PIB y un mercado laboral estable, se espera que el tipo de depósito se mantenga en el 2,0% en 2026”, indica Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS
“Las perspectivas económicas del euro se confirman positivas; la inflación descendió hasta el 2,0% y la inflación subyacente se moderó hasta el 2,3% y seguimos creyendo que los tipos de los bonos alemanes, situados en el 2,9%, se mueven en la parte alta del rango, explica Mauro Valle, director de renta fija de Generali Investments.
Una situación de control inflacionario, de momento, también en Estados Unidos. Bret Kenwell, analista de Mercados de eToro en EEUU, explica que, tras un repunte a mediados de 2025, “comenzamos a ver una disminución de la inflación. El cierre gubernamental, que duró un tiempo récord, complicó las lecturas económicas clave, como el informe del IPC, pero datos recientes enfatizan que no estamos viendo un aumento sostenido de la inflación”. Y añade: “el informe del IPC de diciembre, que coincide con la inflación, podría no ser suficiente para que la Fed adopte una política de recorte de tasas más agresiva. Sin embargo, a medida que persiste el enfriamiento del mercado laboral, la inflación podría no ser un factor limitante en la política de tasas de interés. Esto es particularmente cierto si la inflación se mantiene contenida durante el primer semestre del año, y especialmente si hay reemplazo en la presidencia de la Fed”, concluye.

