Se espera una apertura alcista en Estados Unidos pero no exenta de incertidumbre, porque veremos la reacción a los presupuestos de Estados Unidos, la reacción del mercado de energía a la intención de la venta de la mitad de la reserva estratégica y las consecuencias de los recortes que aparecen en dicho presupuesto para intentar dejar el déficit sin modificaciones dañinas al entrar en escena la posible reforma fiscal.

Nos adentramos en una nueva sesión en Estados Unidos en donde Donald Trump y sus planes presidenciales vuelven a tomar el control del protagonismo.

La noticia principal es que ya se conoce esa especie de borrador de presupuestos de Estados Unidos en donde hay varios puntos que han asombrado a más de uno. Recuerden que Donald Trump dijo que quería una reforma fiscal potente y que se pudiese vender bien a los ciudadanos. Recuerden también que hace bien poco un senador dijo que el déficit Estados Unidos ya era demasiado alto y que la reforma fiscal debería ser neutral con respecto a este factor, lo que iba en contra de las pretensiones del Presidente porque dijo que no le importaba nada que el déficit aumentase.

Pues bien, en ese borrador hay un recorte muy importante de gastos en cuidados de la salud y apoyo alimentario para los más pobres, lo que dejaría espacio para esos recortes fiscales. Este movimiento, de llevarse a cabo, seguro que va a traer consecuencias.

Además, también hay planes para vender la mitad de las reservas estratégicas que tiene el país, algo que tiene dos vertientes: la primera de ellas, un ingreso extra que ayudaría a reducir el déficit, pero es que es un golpe durísimo a la expectativa del mercado de ver a la OPEP y sus socios en el acuerdo de reducción de la producción, de llevarlo a cabo. Semana a semana estamos viendo que el recuento de instalaciones petrolíferas en activo en Estados Unidos sigue subiendo sin control, una sensación de que la producción sigue subiendo y pone en jaque los recortes por parte de la OPEP. Ahora ya van apareciendo cada vez más comentarios acerca de que apoyan que la organización y otros países productores extiendan el acuerdo de recorte como mínimo hasta 2018, pero ese plan de Estados Unidos de deshacerse de la mitad de su crudo, es una mano vendedora extraordinariamente potente, y además, no sabemos cómo se va a realizar la venta, de forma gestionada para mantener el precio estable o se va a poner todo de golpe haciendo que el precio se desplome. Esto es importante porque en función de lo que signifique para el precio, se hará daño a la OPEP o a los propios productores de Estados Unidos.

Siguiendo el hilo del crudo, un precio del mismo en la parte baja del movimiento es negativo para la inflación, algo que muchos están empezando a ver como posible factor para que la Reserva Federal no tenga todo suficientemente a favor para tener una nueva subida de tipos de interés en junio. Hemos conocido lo que piensan algunos miembros de la Reserva Federal y no les preocupa esto en absoluto, sin embargo en unos eventos dicen una cosa, y en otros como que intentan matizar lo que han dicho, apareciendo palabras de duda y volviendo otra vez a poner la nueva subida de tipos de interés en función de los datos macro.

Y si ahora pasamos a los datos macro, los índices de directores de compra en Europa, el crecimiento de Alemania, todo ha salido estupendamente bueno, lo que apuesta por más crecimiento los próximos meses, algo que sigue apoyando a un euro algo más fuerte.

Por parte norteamericana, 15 minutos después de la apertura tendremos el índice de directores de compra tanto de manufacturas como de servicios en su lectura preliminar del mes de mayo.

30 minutos después de la apertura, empezamos con los datos del sector inmobiliario con la venta de viviendas nuevas. Veremos si ha sentado bien esa cierta relajación de los tipos hipotecarios y además hay que estar muy atentos porque dentro del propio sector empiezan a levantarse alarmas que son un arma de doble filo: dicen que hay muchísima demanda de viviendas nuevas pero que no se están construyendo porque el sector, y los constructores y operadores, se están dando cuenta de que es más lucrativo apostar por el alquiler que por la venta de viviendas.

En resumidas cuentas, el sector inmobiliario hay que tenerlo controlado a partir de las cuatro de la tarde, de inicio el sector energético puede tener problemas por esa intención de reducir la reservas estratégicas y venderla en el mercado, pero  cuidado, mucho ojo con el sector de cuidados de la salud porque ya vimos cómo se toma el mercado la posibilidad de esos recortes en ayudas. Por un lado, cabe la posibilidad de que haya más gente entrando en el sector porque tiene menos ayudas, pero lo innegable es que sin esas ayudas, probablemente haya gente que no tenga dinero para contratar esos servicios, por lo que el sector podría verse dañado al no tener tampoco apoyo del Gobierno con ese dinero.

En el aspecto técnico, seguimos mejorando, pues sólo queda el Dow Jones de transportes debajo de la media de 50 sesiones, aunque debemos vigilar dicha media porque se ha mostrado como un efectivo punto de referencia en este índice, siendo soporte a comienzos de año y pasando a ser resistencia a finales de abril. De momento este índice está tomando como soporte en la media de 200 sesiones pero cuando llegamos a esa zona, hay que estar atentos por si el resto llega a máximos y tenemos una cierta divergencia en ese momento. A vigilar.

En valores concretos tenemos:

- Apple puede tener movimiento tras saberse que se ha llegado a un acuerdo con Nokia sobre la violación de patentes, o que está haciendo que el valor europeo sube el 6%, así que veremos la valoración por parte de los accionistas de Apple.

- Autozone presenta unos resultados con unos beneficios por acción de 11,44 $, subiendo desde los 10,77 $ del año pasado pero por debajo de los 12 $ esperados.

Las ventas pasan de 2590 millones de dólares a 2620, pero peor de lo esperado. Las ventas en centros con más de un año son un verdadero problema porque en vez de subir el 2,7% esperado presentan un descenso de -0,8%.

- Toll Brothers presenta resultados del segundo trimestre de 0,73 $, por encima de los 0,62 $ esperados.

Las ventas son mejores de lo esperado también, pues se sitúan en 1360 millones de dólares, por encima de los 1270 esperados. La cartera de pedidos trimestral se sitúa en 5000 millones de dólares con un valor que se incrementa el 19% y además sube un 22% el número de unidades.

En cuanto a previsiones, para el tercer trimestre de su año fiscal las entregas estarán entre 1675 y 1975 unidades con un precio que oscila entre 790.000 $ y 815.000 $

- Microsoft va a tener movimiento porque presenta una nueva versión del Surface Pro.

Luis Javier Diez.