Se espera una apertura en Estados Unidos con muy poca fuerza y rozando la neutralidad, ya que estamos en la antesala de un día extremadamente movido, tanto es así que se llama el súper jueves.

La sensación que tiene el mercado es la de que se le va a someter a una especie de sesión continua en donde vamos a ver varias películas a la vez y de distintos géneros.

Por un lado, las elecciones en Reino Unido en donde parece que estamos llegando a una situación de empate técnico entre los conservadores y los laboristas, un resultado incierto que ya veremos la repercusión que pueda tener sobre las negociaciones de salida de Reino Unido de la Unión Europea y si han afectado a las votaciones los últimos atentados.

Además, también tenemos la decisión sobre tipos de interés del BCE y hoy un pilar negativo que ha tenido el sector bancario europeo es esa información que apareció en Bloomberg acerca de que estarían pensando en recortar las perspectivas de inflación. Esto ha sido un golpe muy duro para el euro, que ha fortalecido al dólar, además ha subido los precios de la deuda pública, reduciendo las rentabilidades, y poniéndoselo un poco más difícil a los bancos para conseguir entrar en esa zona de posible aumento de los márgenes por diferenciales de interés entre lo prestado y lo depositado.

Si al final vemos una revisión a la baja de la inflación, todos los ojos pasarán a la Reserva Federal para ver si hace lo mismo y si hay alguna variación en sus perspectivas de subidas de tipos de interés de aquí a finales de año, por lo que los bancos en Estados Unidos también estarían sometidos a una presión similar.

Además, tenemos una película de intriga política, ya que testificará el ex director del FBI delante del Senado sobre la investigación que se está realizando a Donald Trump y su entorno por los lazos con Rusia.

El mercado ya tiene muy descontado que el rendimiento político de la administración actual es muy escaso, pero una cosa es eso y otra que se tenga que cancelar toda la administración por tener un topo ruso, algo que daría para una película de espías muy buena.

Pasando a otro orden de cosas, pero en cierto modo ligado lo que hemos comentado antes de la inflación, una hora después de la apertura vamos a tener las cifras oficiales de reservas semanales de crudo, muy pendientes de lo que pueda pasar porque la tensión política entre algunos países de oriente medio y Qatar han metido el miedo en el cuerpo a los inversores porque se reduce la posibilidad de ver que se puede llegar a un acuerdo sólido y fiable para tener controlado el precio del crudo en el mercado.

Pero no se asusten, porque todavía hay más malas noticias. La OCDE ha presentado sus nuevas previsiones de crecimiento… Y Estados Unidos tiene una reducción de las mismas tanto para este año como para el que viene… Lo que sumado a la escasa rentabilidad política de la administración de Donald Trump y las medidas que prometió tomar en campaña todavía perdidas en el horizonte… pues eso.

En el plano técnico, nos seguimos fijando en que las dos últimas sesiones no han sido positivas en los índices principales, siguiendo esa vela bajista karakasa invertida del Dow Jones de transportes con techo en los 9400 puntos, algo que apoyaba cierta divergencia con respecto al Dow Jones de industriales y sabiendo lo que se nos avecina mañana, pues era como para tenerla en cuenta en el sentido de que se lo toma uno con tranquilidad.

En valores concretos:

- Sears aumenta el número de cierre de tiendas, superando las 210, algo que muestra claramente que algo pasa en el sector minorista que podríamos denominar como presencial.

-  Goldman parece que está interesado en adquirir más potencia los depósitos, así que está subiendo los tipos de interés que paga por ellos.

Luis Javier Diez.