Gisela Turazzini, cofundadora de BlackBird ha hecho análisis desde un punto de vista técnico y fundamental de ArcelorMittal.   

La inversión en cíclicas, como las acereras, es tan interesante como compleja A medida que las empresas se recuperan y el ciclo económico avanza, los beneficios de las compañías cíclicas se incrementan de forma exponencial y tiene un efecto contraproducente en la información que recibe el inversor nobel, pues el bajo PER y la alta rentabilidad por dividendo se deben más a la parte alta del ciclo económico, que a un negocio que crece y de futuro. Así, las compañías más perjudicadas, experimentarán fuertes revalorizaciones en el momento en que recuperen su BPA, que viene dado por un incremento porcentual por la recuperación del negocio, que no por una mejora gradual y sostenible.

Entrar en los peores momentos de las cíclicas nos brinda excelentes oportunidades. Por ello, las acereras nos están dando toda una oportunidad de inversión, pues las bolsas cotizan en la parte alta del ciclo -aunque no podemos negar la manipulación del ciclo por parte de la Fed-. También el exceso de capacidad productiva de las acereras, así como la ralentización china, han penalizado a estas compañías en los últimos años. Sin embargo, podrían empezar a generar beneficios, lo que daría un notable incremento del BPA, que el mercado puede estar adelantando.

En el gráfico de ArcelorMittal se ve un patrón de mínimo creciente que estamos observando es el primer indicio que vemos en el valor desde 2013. Creemos que la empresa tiene mucho valor intrínseco. A pesar de que muestra debilidad en un periodo de acumulación, actualmente tenemos dos posibilidades de trading direccional en el valor por primera vez desde 2013. La primera alternativa sería una compra en 8,75 con stop en los 8 euros (mínimos), anticipando un patrón de giro en los 10 euros hacia los 13 euros. Este último nivel es una resistencia de largo plazo para el valor.

Otra alternativa menos arriesgada sería esperar a la fuga en break out de los 10 euros. La ventaja de operar en anticipación nos permite ajustar el stop loss e incrementar el tamaño de la posición aspirando a una mayor rentabilidad, aunque asumiendo más riesgo.

También se puede hacer una doble entrada, invirtiendo la mitad de lo habitual de forma anticipada, e incrementando la posición por encima de los 10 euros.