XRPL y monedas estables: una combinación única para Ripple

A pesar de los problemas legales que estuvo atravesando Ripple (XRP), la criptomoneda ha seguido evolucionando y abriendo nuevas líneas de negocios. Por ello está aprovechando la infraestructura que ofrece XRPL para ofrecer una capa de liquidación unificada para transacciones con monedas estable. Lo que se muestra como una combinación única para el blockchain para la adopción de TradFi a DeFi, según Ritika Gupta en Ambcrypto.

La lógica es simple: la utilidad de las stablecoins funciona mejor cuando los usuarios las mueven con frecuencia en transacciones sencillas. Los pagos crean naturalmente ese entorno, ya que implican liquidación continua, movimiento de liquidez y demanda real de transferencia de valor.

En este contexto, los pagos no son solo un caso de uso para DeFi, sino la capa fundamental a través de la cual las stablecoins y las redes blockchain pueden alcanzar una utilidad generalizada.

Las recientes alianzas de Ripple reflejan esta estrategia

Como referencia, la adquisición de GTreasury por parte de Ripple el año pasado amplió su alcance a la gestión de tesorería corporativa, donde las grandes empresas controlan los pagos transfronterizos. El detalle clave del acuerdo es que, al integrar GTreasury bajo Ripple, la idea es incorporar blockchain al mismo flujo de trabajo de tesorería.

Sin embargo, es fundamental destacar que XRP no es la única plataforma de pago. Los sistemas tradicionales como SWIFT siguen siendo opciones de enrutamiento alternativas para los más de 11.500 bancos conectados a través de redes bancarias globales.

Actualmente, Ripple ha lanzado un nuevo Sistema de Gestión de Tesorería que integra SWIFT, XRP y otros proveedores externos para mejorar la coordinación de pagos para los tesoreros corporativos.

En resumen, ofrece a las empresas una visión unificada de sus pagos y liquidez, permitiéndoles elegir entre diferentes plataformas de liquidación según la velocidad, el coste y la eficiencia.

Cabe destacar el momento elegido para esta iniciativa.

Ripple, Visa y el crecimiento de DeFi: ¿Se está convirtiendo XRPL en la próxima capa base?

La expansión de TradFi a DeFi parece estar entrando en una fase más madura. La reciente iniciativa de Visa Rg-A pone de manifiesto este cambio.

Visa ha ampliado su programa de tarjetas de crédito vinculadas a stablecoins en colaboración con Bridge, pasando de un lanzamiento inicial en 18 países a planes que abarcan más de 100. Estas tarjetas permiten a los usuarios gastar sus saldos de stablecoins directamente en la red global de comercios de Visa, que ya cuenta con más de 175 millones de establecimientos en todo el mundo.

Con una base de comercios tan sólida, los flujos de stablecoins están entrando en una nueva fase de utilidad, donde su uso está impulsado por las redes de tarjetas de crédito.

Es aquí donde la reciente inversión de Ripple en tesorería cobra mayor relevancia, ya que apunta a la capa de infraestructura donde se gestionan estos flujos de liquidez.

El crecimiento de RLUSD, la stablecoin nativa de Ripple, respalda aún más esta tendencia

Según DeFiLlama, la capitalización de mercado de RLUSD había aumentado casi un 13% en lo que va del año, al cierre de esta edición.

Además, la stablecoin representa ahora alrededor del 24% de la cuota de mercado de las stablecoins de XRPL, y ha crecido casi un 7% solo este mes. Esto refuerza aún más la creciente liquidez de Ripple en la cadena de bloques.

En conjunto, estos avances apuntan a un cambio más amplio.

En lugar de plataformas separadas que compiten de forma aislada, Ripple avanza hacia un entorno multiplataforma donde SWIFT, stablecoins como RLUSD y redes blockchain como XRPL pueden operar simultáneamente según las necesidades de costo, velocidad y liquidez. Esto posiciona a Ripple como un centro clave en la transición actual de las finanzas tradicionales a las finanzas descentralizadas (DeFi).

Rippleabre el martes al alza en los 1.38 dólares. La media móvil de 70 periodos se mantiene encima de las últimas velas, RSI al alza en los 52 puntos y las líneas del MACD debajo del nivel de cero.

El soporte a mediano y largo plazo se encuentra en los 1.11 dólares. Mientras, los indicadores de Ei se muestran mixtos.