Nos encontramos ante un panorama incierto. Todo apunta a un futuro negro de las pensiones de jubilación en España, que van a verse mermadas inevitablemente de aquí a unos años. Urgen soluciones por parte de nuestros dirigentes que vayan más allá de un incremento de la edad de jubilación.

 Medidas eficaces en la línea de las que ya están aplicando otros países, y que van enfocadas a incentivar la contratación de productos alternativos a la pensión pública. Sólo así, los ciudadanos podrán llegar a su Jubilación con un ahorro privado elevado que complemente su pensión de jubilación, a todas luces insuficiente.

¿Y qué alternativas serían las más recomendables para ahorrar de cara a la jubilación? Por supuesto están los Planes de Pensiones, el producto más conocido, pero hay muchos otros. OPTIMA Financial Planners apuesta por una “diversificación planificada”, teniendo en cuenta los diferentes productos de ahorro en función del patrimonio, el perfil de riego y las circunstancias de cada persona.

Como consideración previa, cabe recordar el cambio de aportaciones permitida en los Planes de Pensiones Individuales (PPI) y Planes de Previsión Asegurados (PPA), que disminuía a 8.000€ al año por partícipe o el 30% de los Rendimientos de Actividades Económicas, independientemente de la edad. Hasta el próximo día 31/12/2015, todavía estamos a tiempo de realizar nuestras aportaciones a estos productos y poder beneficiarnos de sus ventajas fiscales. Para aquellos partícipes que años atrás aportaban el máximo permitido -hasta 12.500€ o 10.000€ según la edad-, pueden aportar la diferencia con lo permitido este año, a través de otros productos de ahorro.

A continuación OPTIMA analiza los más importantes.

-Depósitos Bancarios: aunque los tipos de interés no son atractivos en los últimos tiempos, son un clásico en inversores muy conservadores.
-Fondos de Inversión: Se ha producido un incremento significativo en estos productos como medio de ahorro en sustitución de los Depósitos Bancarios.
-Seguros de ahorro: permiten aportaciones flexibles y con posibilidad de rescate en cualquier momento. No existe máximo de aportaciones al año. Ofrecen tipos más interesantes en el mercado si lo comparamos con depósitos bancarios.
-Producto Individual de Ahorro Sistemático (PIAS): la aportación máxima al año es de 8.000€ por titular; existe posibilidad de rescate en cualquier momento y si se mantienen 10 años como mínimo, se pueden convertir en una Renta Vitalicia con importantes ventajas fiscales. El importe de las primas pagadas acumuladas no ha de superar los 240.000€. Es un buen complemento a los Planes de Pensiones.
-Seguro Individual de Ahorro a Largo Plazo (SIALP): se comercializa por Entidades Aseguradoras. Máximo de aportación 5.000€ al año y están exentos los rendimientos generados si el rescate es a partir del quinto año.
-Cuenta Individual de Ahorro a Largo Plazo (CIALP): se comercializa por Entidades Bancarias y la operativa es igual al SIALP. Sólo se admite un titular por producto.

-Unit Linked: es un seguro de vida en el que el tomador asume el riesgo de las inversiones que se realizan con sus primas, al tiempo que tiene la capacidad de decidir dónde se realizarán esas inversiones dentro de un abanico de posibilidades (en el que tienen cabida desde el inversor más conservador al más arriesgado). Especialmente interesante con Personas Jurídicas, ya que existe la posibilidad de cambio de inversión sin tributar.
-Renta Variable y Renta Fija: Mercado de Acciones y Bonos. Normalmente perfiles mucho más arriesgados.

La recomendación de OPTIMA es que, cuando la persona es más joven y el horizonte de la jubilación es de 30 años o más, se deben enfocar a productos más líquidos y dinámicos; y a medida que los ingresos se van incrementando se puede dirigir a productos con ventajas fiscales, como los Planes de Pensiones, o a otros productos más conservadores. Al final, lo importante es generar esta “obligación de ahorro” independientemente del producto elegido.

También es importante la diversificación. Algunos de estos productos se pueden combinar perfectamente con los Planes de Pensiones. Una combinación recomendable sería, por ejemplo, el Producto Individual de Ahorro Sistemático (PIAS) con los Planes de Pensiones Individuales (PPI) y Planes de Previsión Asegurados (PPA), ya que si se genera un ahorro importante con aportaciones máximas en el PIAS, cuando llega el momento de la jubilación se puede tener un complemento interesante a la pensión pública que nos quede con la constitución de la Renta Vitalicia con una excelente tributación, y combinarlo con el cobro del PPI-PPA que tributa como Rendimientos del Trabajo.

Asimismo, de cara a Hacienda, hay que tener en cuenta que además de aportar soluciones, no tome medidas que causan el efecto contrario, esto es, perjudicar el ahorro. Por poner un ejemplo, el recorte en la reducción de aportación máxima a los Planes de Pensiones hasta 8.000€. También se echan en falta medidas fiscales que dinamicen los Planes de Pensiones, como sería incentivar el cobro de las prestaciones -el rescate- además de la aportación. Algo que ya existía hace unos años y que convendría recuperar.

Por supuesto, no debemos centrarnos únicamente en productos de ahorro propiamente dichos, también podemos generar un ahorro importante a través de otros conceptos como la inversión en Bienes Inmuebles. Lo fundamental, para OPTIMA, es que conozcamos todas las alternativas y contemos con un asesoramiento experto que nos ayude a planificar nuestra vida de cara a la jubilación.