¿Hay oportunidades en los mercados de renta fija?
Nosotros estamos muy prudentes en renta fija, sobre todo en los tramos más largos, si bien, hay diferencias entre los distintos emisores. Hay países que se consideran refugio, como pueden ser Alemania y EEUU, con unos tipos de interés excesivamente bajo y donde el riesgo siempre puede caer únicamente en un incremento de rentabilidades. Obviamente, en EEUU hay factores de riesgo, como el problema del ‘secuestro fiscal’. En el caso de otros gobiernos, que están interviniendo los mercados de renta fija, como pueden ser Japón o Inglaterra, el riesgo viene por los ratings y que tengamos incrementos de rentabilidad de forma violenta. En los tramos cortos de deuda de la periferia creo que se podría aprovechar algo, aunque después de las elecciones italianas toda la prudencia es poca.

¿Creen que la deuda empresarial ofrece actualmente potencial?, ¿en qué tipo de sectores?
La deuda corporativa es interesante y hay incluso empresas que están emitiendo con mejores condiciones que el propio gobierno, pero a nosotros nos preocupa la liquidez y, por ello, somos quizás más prudentes que el resto. Autorizaríamos en sectores defensivos con recurrente, pues aún no utilizaríamos muchos cíclicos porque no confiamos en la recuperación.

¿Qué prevéis para los próximos meses en los mercados de renta variable?
Los últimos 3 años han sido complejos y el único mercado que realmente ha mantenido rentabilidades positivas es el americano, el cual, sigue marcando la pauta de todos. A finales del año pasado ya se detectaron problemas serios y en junio ya apareció una ‘corte de aprendices de brujo’ que denominamos nosotros que son los banqueros centrales, los cuales, siguiendo el modelo americano, han intentado intervenir en los mercados. Japón lo practicó, Europa lo practicó, Inglaterra y, obviamente, EEUU. Estas intervenciones están afectando a la renta variable pero, paralelamente esta inversión de dinero no está dando los resultados esperados y sí generando unos desequilibrios que, de momento, nadie puede valorar. Si tuviéramos una corrección, que es lo que prevemos en EEUU, sería compleja porque había actores que se habían mantenido fuera de los mercados estos últimos 3 años y ahora han vuelto a entrar. Creemos que en los próximos meses tendremos una corrección de cierta consideración, sobre todo en EEUU, y que podría afectarnos a todos.

¿Renta variable o renta fija?, ¿cómo compondrían actualmente sus carteras?
Yo siempre he preferido de entrada la renta variable, ya que tienen precio y es mucho más líquida y ágil. Desde 2007-2008 mantener carteras a largo plazo no está siendo demasiado buen negocio, por lo que hay que manejarse en tiempos revueltos comprando y vendiendo.
En renta fija, situaciones muy puntuales, el año pasado intervenimos algo en renta fija española cuando se estiraron las tires, pero sólo para Trading. No creemos que sea para posicionarse.

¿Qué papel juega la guerra de divisas en la actual composición de carteras?
El que ha iniciado el conflicto de las divisas para ganar competitividad es Japón porque tiene una vinculación muy directa entre su bolsa y su divisa y, además, le interesa, no sólo dar no la sensación de que está viviendo constantemente en deflación, si no que, además, puede hacer otras cosas. Las correcciones en este tipo de movimientos pueden ser muy violentas y desordenadas. En este tipo de batallas no hay un ganador. Creo que todo el mundo pierde.

¿Por dónde pasan ahora sus recomendaciones?
El mercado americano, que es el mercado soberano que ha marcado la pauta y ha mantenido a los mercados financieros los últimos 12 meses, está en tesitura de riesgo, no sólo por razones técnicas, si no también por unos fundamentales que son confusos. Hay algunas variables sin control, como actuaciones políticas. Por lo tanto, el mercado estadounidense puede tener una corrección entre un 20-25%, con el efecto que tendría con el resto de mercados. Por lo que no queremos estar invertidos en renta variable, ni en renta fija por el efecto secundario que tiene cualquier situación de caos sobre el resto de mercados y participantes.