Felipe Leria, director de marketing y comercial de UBP, analiza las oportunidades de inversión en renta fija a través de fondo Dynamic Euro Bond. 

A punto de que el BCE empiece con el QE, ¿hay algún activo dentro de la renta fija en el que se pueda lograr algo de rentabilidad?
Por supuesto. Lo que creemos es que el inversor debería fijarse en la diversificación. El problema ahora es que el invertir a partir de ahora en uno o dos bonos va a aportar un riesgo de concentración que el inversor no va a poder asumir. Por ello, los fondos de renta fija aportan diversificación a nivel país, a nivel sectorial, a nivel de emisiones y de instrumentos. Por ejemplo, nuestro fondo Dynamic Euro Bond Fund, que es un fondo que invierte en deuda flotante, en bonos tradicionales, para los cuales cubrirnos el riesgo de tipos de interés y también invierte en CDS. Éste es un ejemplo práctico para un inversor tradicional de depósitos y a Fiamm. Este fondo ofrece una rentabilidad del 1%, con riesgo nulo de tipos de interés, y que sigue siendo cuatro veces superior a la del tipo de interés libre de riesgo y que, ya de salida, es sensiblemente superior a la del bono estatal de cinco años.

El grueso de su cartera lo forman empresas con rating BBB, ¿qué tipo de riesgo se asume con este tipo de entidades?
El rating es la medida más significativa a la hora de medir el riesgo. Es cierto que nuestro fondo lo componen sobre todo empresas de BBB, que son características inherentes a las compañías que emiten el tipo de deuda en el que emitimos, como los flotantes, pero también es cierto que antes de invertir en ellas analizamos la estabilidad de dicho rating, el spread de la emisión. Por ejemplo, Ford es una compañía BBB, que actualmente se ve muy favorecida por el crecimiento económico en EEUU y por los bajos precios del petróleo. En cambio, a una compañía europea BBB como Gazprom le perjudican los bajos precios del crudo y además cotiza en un mercado con un significativo riesgo político. Por ejemplo, ante este ejemplo, nosotros invertiríamos en Ford y no en Gazprom. Además, también atendemos a criterios de diversificación, ponderación (ponderamos menos valores que puedan sufrir un evento no esperado)y lo combinamos con una estrategia de buy and hold (no tenemos riesgo de duración de tipos, de hecho, el vencimiento medio de los activos que componen la cartera no puede ser superior a 24 meses y la duración de la misma ronda el 0,2-0,25 años, muy residual, por lo que nuestra estrategia consiste en comprar los bonos y mantenerlos hasta vencimiento, por lo que la volatilidad que puedan experimentar las emisiones en el corto y medio plazo no nos afectan de forma significativa).

En el fondo utilizan una gestión dinámica, ¿en qué consiste?
Aplicamos un enfoque top-down, es decir, que nos centramos en aspectos como qué tipo de crédito nos gusta, qué tipo de países nos gustan y qué sectores nos gustan. Dentro de eso vamos adaptando las carteras en función del entorno macro y dos aspectos: calidad crediticia (asumiendo más o menos riesgo a nivel de rating) y duración. Actualmente el Dinamic Euro Bond tiene un rating BBB y una duración muy reducida.

La renta fija corporativa será la que coja el testigo en próximos meses, ¿qué sectores están pagando un cupón más atractivo?
La clave no está en identificar la compañía que está pagando mayor cupón, sino diversificar la cartera, aunque esto suponga asumir un cupón más bajo. No obstante, sí que hay sectores que preferimos a otros, como el bancario o autos.

Tiene una gran cantidad de bancos en cartera. Aparte del cupón, ¿qué cualidades buscan en las entidades para incorporarlas a cartera?
Tenemos muchos bancos en cartera derivado de las características de los bonos que compramos y, es que, el 90% de los bonos flotantes que se emiten son de bancos. Diversificamos esto invirtiendo en bonos directos de otros sectores, para lo que cubrirnos el riesgo de los tipos de interés y, a raíz de la crisis de 2008, la inversión en bancos es mucho más segura, pues los ratios de capital en la época Lehman rondaban el 6% y actualmente son del 10-11% y subiendo de cara a 2019 por la nueva regulación hacia el 13%. Adicionalmente a esto, aplicamos los criterios de análisis fundamental y cuantitativo para la estabilidad del spread, asignando mayor ponderación a los bonos más estables según estos criterios.