Ramón Forcada, director de análisis de Bankinter , califica a Grecia “default de facto” aunque, “otra cosa es cómo lo controlen, pues el mercado ha tomado con ilusión que el Parlamente griego haya dado su aprobación a la moción de confianza a la que se sometió el gobierno".

Ramón Forcada, director de análisis de Bankinter , califica a Grecia “default de facto” aunque, “otra cosa es cómo lo controlen, pues el mercado ha tomado con ilusión que el Parlamente griego haya dado su aprobación a la moción de confianza a la que se sometió el gobierno, pero es que ésta se presentó porque se sabía que iba a superarla
El mercado está convencido de que se van a dar 12.000 millones más a Grecia y esto resolverá el problema pero, en caso de que se concedan, servirán para atender a las necesidades de liquidez del verano, pero no solucionarán el problema porque Grecia tiene una deuda de 347.000 millones, con un PIB de 265.000 millones, por lo que la solución que vemos es la reestructuración de la deuda”.

Además, “entre noviembre y diciembre vuelve a haber vencimientos de deuda” y, “si las agencias de rating consideran que Grecia es un default, y ya avisaron de que lo harían si se aumentaban los plazos para devolver la deuda, las aseguradoras de bonos tendrían que pagar y, entonces, el default cae sobre las aseguradoras de bonos y los bancos, como Deutsche Bank, por 1.600 millones o BNP Paribas, por 5.000 millones, por lo que las consecuencias son mucho más serias”.

Si los acreedores privados no pueden hacer frente a estas pérdidas, “quizás habría que dejar caer algún banco europeo y rescatarlo o liquidarlo”. Además, “hay un riesgo de contagio de Grecia a otro periférico, Irlanda”, mientras que “España incluso podría salir beneficiada de esta situación, porque ahora las agencias se fijan más en Italia, porque tiene un mayor déficit que nuestro país, y en Bélgica, porque lleva un año sin gobierno”.

En EE.UU., Forcada ve “clave que se extienda en mecanismo del quantitative easing II y, si bien no es necesario que haya QEIII, si lo es que sigan introduciendo liquidez”.

“El euro está sobrevalorado y lo va a seguir estando”, afirma el experto. “El rango 1,35-1,45 dólares es válido a corto plazo, aunque puntualmente se puede ir fuera de estas bandas, va a respetarlo”. Y, es que, “aunque se piense que alguno de los países con menos peso de la Eurozona podría salir del euro, como los grandes, Alemania y Francia, siguen apoyándolo, al final fortalecen la moneda a medio y largo plazo”.

De cara al segundo semestre, Forcada insiste en que “hay que ser conservadores y bajar tremendamente la exposición a renta variable, pues no merece la pena el riesgo, frente a lo que se podría ganar si la situación se da la vuelta”. “Aunque parezca contradictorio, los valores más infravalorados de cara al segundo semestre podrían ser los bancos y, particularmente, españoles”. Esto es debido a que “los bancos españoles superarán los stress tests porque son transparentes, la situación de las cajas que hayan salido a cotizar o sean ayudadas por el FROB estará estabilizada, los precios a los que están son bajos y no hay probabilidades de que caiga algún banco español”.