Javier Alfayate, gestor de fondos del grupo Link, repasa el inicio de una semana bursátil marcada por la incertidumbre geopolítica, especialmente por el conflicto en Oriente Medio, que está provocando un repunte del precio del petróleo y generando volatilidad en los mercados. Aun así, el IBEX 35 está mostrando una mayor resistencia que otros índices europeos, apoyado principalmente por el sector bancario. Las caídas recientes se interpretan como una corrección lógica tras las fuertes subidas previas, por lo que, de momento, no suponen un cambio de tendencia, aunque todo dependerá de cómo evolucione el contexto internacional.
Desde el punto de vista de inversión, se insiste en la importancia de actuar con prudencia. No se recomienda estar completamente expuesto a renta variable, sino más bien ajustar las carteras, reduciendo ligeramente el riesgo y aprovechando posibles rebotes para realizar coberturas. También se sugiere centrarse en sectores que están funcionando mejor en este entorno, como el energético o el de utilities, que suelen comportarse de forma más defensiva en momentos de incertidumbre. La clave es mantener una estrategia flexible, diversificada y con niveles claros de entrada y salida.
En este contexto destaca de forma especial Repsol considerada uno de los valores más interesantes del mercado actualmente. La compañía ya había demostrado fortaleza incluso cuando el precio del petróleo estaba más bajo, lo que indica un comportamiento sólido independiente del entorno. Con la reciente subida del crudo, su posición se ha visto aún más reforzada, consolidando una tendencia claramente alcista. Desde el punto de vista de inversión, se considera un valor a mantener en cartera si ya se posee, y sus correcciones se interpretan como oportunidades para entrar o aumentar posiciones.
Además, se señala que si el precio del petróleo se mantiene elevado durante más tiempo, el impulso de Repsol podría no ser solo coyuntural, sino estructural, lo que reforzaría aún más su atractivo para inversores. No obstante, como en cualquier inversión, es importante definir niveles de control de riesgo y salida, aunque actualmente el valor se mantiene lejos de zonas preocupantes. Considera que, mientras no pierda el soporte de los 18,70-18,50 euros por acción, es una buena inversión.
Por último, en Estados Unidos se detecta cierta debilidad en el sector tecnológico, especialmente en empresas de software, lo que podría lastrar a índices como el S&P 500. Ante este panorama global, la recomendación general es clara: prudencia, gestión activa de la cartera y enfoque en valores fuertes como Repsol dentro de sectores favorecidos por el contexto actual.

