Pepe Carril, agente financiero cuenta que “el asesor no comulga con la entidad financiera” y, es que, “existen intereses por parte del agente y por parte de la entidad que en un 95% son concurrentes pero también existe un punto de no acuerdo con el banco porque necesariamente tiene que ser así”. En esto consiste “el éxito de la red financiera”.
En su actividad los agentes “representamos al banco y, por tanto, tenemos autorización para comercializar todos los productos que éste tiene en su cartera y, además, recibimos recomendaciones del propio banco, pero los agentes estudiamos esos productos y decidimos cuáles de ellos son realmente interesantes para nuestros clientes”.

Como gestor patrimonial su objetivo fundamental es “atender las necesidades patrimoniales de nuestros clientes estudiando su situación patrimonial, familiar, laboral, horizonte temporal, etc. Combinando y estudiando estas variables intentamos adecuar los vehículos de inversión a cada cliente”. “Esto es independiente del criterio de inversión que tenga yo, -dice el experto- sólo le informo de los productos y, en función de lo que nos demanda, le ofrecemos productos más o menos agresivos”.

Si bien se podría pensar que “como agentes de un banco que hemos perdido parte de nuestra independencia, lo cierto es que tenemos una limitación dada porque sólo podemos comercializar los productos de la entidad, pero la gama es absolutamente amplia, y el cliente tiene las ventajas de la independencia en el asesoramiento y una continuidad en el trato, que nos diferencia de los directores de sucursal”.

Carrill demanda “una calificación completa del agente financiero ya que, si bien somos figuras ligadas a una entidad, podemos no coincidir con ella en sus recomendaciones”. Pr otro lado están “los EAFIs que son figuras independientes que serían el otro extremo de los servicios de asesoramiento”. El experto cree que “se debe avanzar en la práctica en la figura del agente financiero, ya que existe esa especie de contradicción entre el asesoramiento financiero y, al mismo tiempo, la limitación de los productos, que son los que el banco tiene”.

La nueva regulación en el ámbito del asesoramiento financiero, según Carril, “ha abierto nuevos horizontes porque, antes de existir esta reglamentación, la comercialización de productos financieros y el asesoramiento financiero, así como el papel de el agente y el asesor estaban difuso”.

Su recomendación de inversión actual para por “estar fuera de la renta variable porque se avecina un buen susto. Por lo que aconsejo invertir en renta fija y con cuidado”.

Pepe Carril explica que el Club de Amigos de Patrimonio y Finanzas es “un club de fidelización con beneficios económicos para aquellos que estén en él”. Consiste “en el reparto de parte de las ganancias que recibe el agente con ese cliente”. Si bien “la idea original estaba restringida a productos bancarios-financieros, estamos barajando abrirlo a otro tipo de productos, como seguros”.