Se sienten orgullosos de haber ofrecido a sus clientes una rentabilidad superior al 91% de sus comparables en 2018. Sus carteras están batiendo a la evolución de los principales indicadores como el IBEX 35, un año muy complicado, ¿cómo lo han conseguido?

En el año 2018 ha sido un año muy complicado y nuestras carteras han sacado un alpha, comparado con el Ibex 35, de un +6,3%. Es un porcentaje altísimo. Sin embargo, recordamos que nuestra estrategia está orientada al largo plazo. Cuanto más largo es el plazo más se va alargando ese alpha incluso. La receta se basa en tres pilares:

  1. Bajas comisiones. Hasta un 85% más bajas que las media de las entidades tradicionales y los bancos. Cada euro ahorrado en comisión, en el mundo de la inversión es un euro adicional en rentabilidad.
  2. Diversificación global. Nuestras carteras cubren hasta 15 mil posiciones distintas en inversión. Cuanto más diversifiques menos riesgos vas a asumir. Con lo cual, cuanto más caigan los mercados, menos vas a caer tú.
  3. Gestión basada en algoritmos. Una gestión dónde no hay intervención humana, porque sabemos que las emociones son una de los mayores enemigos de la inversión. Nos permite, no tan sólo ofrecer una rentabilidad más elevada que la media, sino también una gestión de riesgo mucho más sólida y más favorable para el cliente final.

 

Una de las principales críticas que se les hacen a estos servicios es que en un mercado alcista o bull market es “normal” ganar a este ritmo. ¿Cuál sería su estrategia en un mercado bajista para obtener rentabilidad?

Es lo fascinante de la industria de la inversión. Que los gestores tratan de hacernos creer que ellos saben cuándo hay que estar o no en el mercado, y la experiencia demuestra que no es así.

En el 2008, dónde hubo unas caídas muy considerables y dónde los gestores activos, el 95%, cayeron exactamente igual pero con mayor mochila por las comisiones adicionales a las que podemos tener nosotros.

Lo que hay que hacer es tener orientación a largo plazo. Incluso, aprovechar estas caídas del mercado para comprar más. Comprar en rebajas y al final obtienes tu objetivo de inversión.

Este vellocino de oro de saber cuándo estar o no en el mercado es una quimera para justificar sus altas comisiones.

 

Hablan de comisiones  ¿me pueden dar cifras?

Van bajando. De partida son siete veces más bajas que la media de un banco e incluso van bajando más aún según el patrimonio.

Van de un 0,42% al año, para un inversor que invierta con nosotros 10 mil euros, hasta un 0,15% anual de comisión de gestión que invierta millones.

El impacto que tiene, por ejemplo para un cliente de banca privada que invierta 5 millones a lo largo de 10-30 años, puede llegar a suponer un ahorro en comisiones de hasta 3 millones de euros.

¿Quién se llevaba hasta ahora este pastel? El gestor del banco. Esa es la triste moraleja de esta historia.

Nosotros devolvemos ese dinero, rentabilidad adicional en concepto de patrimonio, al cliente.

 

¿Cobran menos que las gestoras con las que trabajan?

Una de las ventajas de Finizens que puedes ofrecer en la clase institucional (la más barata) de fondos de banca, dónde cualquier inversor particular tendría que tener mínimo 100 mil euros para poder invertir, y nosotros a las cestas de fondos de 10 mil euros puede acceder ya a esa clase institucional.

Las comisiones es el gran cáncer de la rentabilidad y es muy importante que los inversores se fijen en ese tema.

 

Uno de los retos de la industria financiera tradicional es la transformación tecnológica. ¿Cómo entienden la irrupción de servicios como el que ofertan?

Nosotros creemos, basados en datos reales de mercado sobre todo de Reino Unido y EEUU, que cualquier inversor debería de tener una porción que tiende a la mayoría de su patrimonio de activos líquidos invertidos en inversión pasiva.

¿Por qué? Porque el core de su patrimonio tiene que estar gestionado a largo plazo, de una forma sostenible y que está rentada no a la especulación sino al mantenimiento del patrimonio.

El mercado español, en los últimos 10 años, pues si un inversor hubiese invertido en una cartera como la nuestra, globalmente diversificada, habría obtenido un 3.5% al año por encima de lo que ha dado el mercado.

Eso capitalizado a lo largo de muchos años es muchísimo dinero.

 

Sin embargo han firmado acuerdos con entidades de la industria como Evo Banco o Caser…

Si. Bueno, yo creo que en el mundo del fintech o wealth tech, la revolución tecnológica parte de abaratar muchos procesos, hacerlos mucho más eficientes, transparentes, más amigables para el inversor.

Creo que también va a llevará a una segunda revolución. Es decir, los incumbentes, los grandes bancos, las grandes compañías de seguros que hasta ahora han dedicado mucho dinero a desarrollar sus propios modelos, no les está saliendo porque son muy caros y llevan mucho tiempo. Lo más sencillo para ellos es llegar a acuerdos con entidades como Finizens e insertarlo dentro de sus procesos.

Al final es algo muy beneficioso para ambos.

Ellos utilizan su base de datos, su marca, etc; para desarrollar un producto que nosotros se lo hacemos mucho más barato, eficiente y transparente que si lo tendrían que desarrollar ellos.

Este tipo de colaboración cada vez se verá más, sin duda.

 

¿Tenéis alguna alianza nueva prevista de aquí a 2020?

Creemos que el sector va por ahí y no queda otra opción, porque al final quien manda en un mercado competitivo es el cliente final que cada vez demanda un servicio mejor.

Nosotros somos líderes en este sentido y ya hemos ejecutado diferentes acuerdos institucionales de prestigio y, evidentemente, creemos firmemente en esta colaboración entre el mundo de la  innovación y el mundo tradicional.

 

Están experimentando un crecimiento importante en número de clientes en España. En 2018 han llegado prácticamente a 5000 y se han propuesto doblar el número en 2019. ¿Cómo?

Pensamos más que duplicar este año. Ya tenemos muchos más clientes de la mayoría de las casas de banca privada de toda la vida aquí en España.

¿Cómo pensamos duplicar? Porque nuestro producto es imbatible a dia de hoy como oferta en el mercado y los clientes se dan cuenta. Sobre todo los clientes que vienen mal atendidos de la banca tradicional. Sobre todo aquellos que no entran en el segmento de altos patrimonios, casi totalmente desatendidos por la banca.

Esa es nuestra base.