Pablo García, director general de Divacons Alphavalue,destaca el inicio de febrero, que está siendo especialmente fuerte para la renta variable. Y señala que, pese a episodios recientes de volatilidad —sobre todo en metales preciosos como el oro y la plata—, el comportamiento general de los mercados sigue siendo positivo.
Esa volatilidad se explica por excesos especulativos muy concentrados en pocos días, lo que provocó movimientos abruptos que generaron cierta inquietud entre los inversores. Sin embargo, estos ajustes han sido interpretados como un “favor” al mercado, ya que han permitido corregir excesos sin dañar la tendencia de fondo.
El principal apoyo para las bolsas está siendo la solidez de los resultados empresariales. En Estados Unidos, el crecimiento estimado de beneficios ronda el 10,8%, mientras que en Europa la caída prevista se ha moderado hasta el entorno del 3,9%. En el caso estadounidense, destaca la buena visibilidad de los resultados y una macroeconomía que continúa funcionando con fortaleza. Los últimos datos del PMI manufacturero, junto con un mercado laboral que se enfría de forma ordenada, y las previsiones de crecimiento del PIB, apuntan a una economía sólida tanto en el tercer como en el cuarto trimestre. Todo ello sostiene la confianza de los inversores en la renta variable.
A nivel bursátil, subraya el buen comportamiento del equity global, con subidas destacadas en Asia, como el fuerte avance del Nikkei, y con todos los grandes índices europeos y estadounidenses de nuevo en positivo.
En España, el IBEX 35 se presenta como uno de los mercados más fuertes, impulsado principalmente por el sector bancario, que actúa como auténtico motor del índice. Los bancos han publicado resultados sólidos, con ejemplos destacados en Unicaja, Bankinter y Caixabank, y se espera que Banco Santander y BBVA mantengan esa línea positiva.
Pablo García explica que la fortaleza del sector financiero se apoya en varios factores: márgenes de intermediación que resisten mejor de lo esperado, crecimiento de las comisiones, niveles de rentabilidad sobre recursos propios muy elevados para esta fase del ciclo, una morosidad contenida que incluso ha mejorado previsiones, y unos ratios de solvencia muy sólidos.
El principal punto de cautela está en las valoraciones, que ya se acercan a niveles previos a la crisis financiera, lo que ha llevado a adoptar una postura más neutral tras haber sobreponderado el sector durante mucho tiempo y a rotar parte de la inversión hacia aseguradoras y reaseguradoras.
Respecto de la nominación de Kevin Warsh para presidir la Reserva Federal, el experto considera que, pese a las expectativas de cambios disruptivos, su perfil apunta más a la continuidad, con énfasis en la reducción del balance y una visión monetarista de la inflación.
También defiende la gestión de Jerome Powell al frente de la Fed, al que otorga una valoración muy positiva por su papel en la recuperación económica y el control de la inflación, señalando que habrá que esperar y observar cómo evolucionan los acontecimientos bajo la presión política de la Casa Blanca.

