Ángel de Molina, director de análisis de Tressis, dice que “por perfil de rentabilidad/riesgo las emisiones crediticias de calidad son las que mejor rendimiento deberían tener en 2012”.

Desde Tressis adelantan que “el próximo año veremos volatilidad, pero las emisiones corporativas, tanto de renta variable, como fija, son nuestras favoritas. Dentro de éstas, si tuviéramos que elegir, nos quedaríamos con el crédito por el perfil de mayor protección de capital”.

"La inflación no sería algo tan malo, si aumentara en 2012"-dice de Molina-pues hace que el precio de la deuda descienda, por lo que, si tenemos un problema de deuda, la inflación podría ayudarnos a reducirlo".

"Podemos jugar este escenario en fondos flexibles o que en determinados momentos tomen posiciones en bonos ligados a la inflación con carácter táctico, más que la apuesta en los bonos ligados a la inflación en sí".

De cara a 2012, hablando de emergentes “hay que analizar país por país y, para adecuar la decisión a nuestro perfil, nos podemos beneficiar del conocimiento de los gestores de fondos”.

Dentro del universo de los fondos que invierten en emergentes, se decanta por “los fondos globales flexibles, que se posicionan en cada momento en los países que les interesan”. Además, “los países latinoamericanos ofrecen buenas perspectivas, así como los asiáticos, con China a la cabeza, y, en Europa del Este, determinados sectores y activos podrían verse beneficiados también”.

Si algún inversor quiere invertir en fondos del sector financiero europeo “tiene que tener en cuenta que debe hacerlo a largo plazo y conviene tener posiciones en entidades de mayor calidad, pues la volatilidad va a seguir presente”. Si bien, “en función de cómo evolucione la crisis de deuda, veremos mejores momentos de entrada”.

Nos podemos beneficiar de la revalorización del dólar a través de “fondos monetarios, de renta fija y variable, aunque hay que ser conscientes de que, al invertir en una divisa distinta de la nuestra, aumentamos la volatilidad”. Por ello, aconseja “utilizar el dólar, más como cobertura, que como inversión directa”.