En el mercado americano, los índices de nuevo en zona de máximos. Superados los máximos históricos no hay resistencias que se vayan a buscar. Los soportes están más definidos pero entramos en un terreno donde las referencias técnicas no juegan una baza importante no creo que haya operadores que tengan previsto cerrar sus posiciones largas cuando llegue a un nivel concreto, porque no hay referencias. Tampoco existe ninguna sensación que pueda dar la vuelta a esta subida: tenemos tres motores, comportamiento de la deuda europea, el propio hecho de que los índices están en máximos lo que da sensación alcista y las políticas monetarias de los bancos centrales.

El S&P500 correcciones del 2-3% en dos días ha funcionado bien pues ha dado fuerzas para seguir subiendo.

Los datos macro tampoco están afectando a los índices, ni al alza ni a la baja. Es mejor tener esto “que tener datos económicos muy buenos porque se pondrá fin al QE. En esta tónica de datos mixtos es donde mejor se están desenvolviendo los mercados. Algo parecido ocurre con los resultados empresariales, terminada la temporada, el 70% han publicado mejor de lo esperado, porcentaje superior a la media, pero con mayor debilidad en los ingresos”.

En Japón el Nikkei ha subido mucho y de esto se ha beneficiado mucho la deuda europea. Europa es el segundo mayor beneficiado, después de los propios activos japonenses, de la política expansiva que ha llevado a cabo el Banco de Japón.

Los 8700 será el objetivo que vamos a alcanzar a corto plazo. Más allá de eso, tendríamos otro tipo de referencias que dependerían de lo que haga el resto de selectivos y especialmente el mercado de deuda. Una prima de riesgo por debajo de los 300 puntos básicos llevará directamente al índice a esos niveles.

El mercado de deuda ahora mismo es el éxito. La mejora que ha tenido la deuda respecto al año pasado ha sido muy fuerte. En una primera fase impulsado por las palabras de Draghi.  No creo que le BCE aumente más la masa monetaria y haga inyecciones de dinero. En el discurso Draghi dejó la puerta abierta a hacer cambios pero, teniendo en cuenta lo que se puede esperar de la entidad, se interpretó de forma correcta. Está cumpliendo las expectativas pero no hay ninguna que permita pensar que el BCE vaya a monetizar la deuda. Antes de septiembre podemos tener alguna novedad: bajada adicional de tipos, esto será más complicado teniendo en cuenta lo que ha costado la última rebaja; pasar a negativo la tasa de depósitos para estimular el crédito y el plan para las pymes. Antes de septiembre podemos tener alguna novedad en uno de estos tres frentes.