Damián Querol, director de análisis de Banco Gallego, afirma que “la reducción del gasto público, consecuentemente, va a frenar el gasto privado, por lo que sí cabe la posibilidad de que volvamos a ralentizarnos en el inmediato futuro”. Además,”a no ser que el crecimiento mundial repunte de forma inmediata, no podremos salir de forma clara del crecimiento plano y nos mantendremos hasta finales de año con un PIB entre el 0,1% y -0,1%”, dice el analista.
En Ibex 35 deja atrás un primer semestre del año en el que perdió un 22%, una caída “que simboliza que se está poniendo en precio un escenario muy negativo que en el corto plazo puede ser positivo, ya que las valoraciones actuales de nuestro índice son mejores que las del resto de índices europeos, la rentabilidad por dividendo del selectivo es superior al 5,6% y la rentabilidad por los beneficios que están obteniendo las empresas del Ibex con respecto al bono a 10 años español es prácticamente máxima”. Todo esto permite “que el riesgo sistémico se esté reduciendo en los últimos meses y que el Ibex 35 se mantenga entre los 9.000-8.900 puntos en donde está el soporte en el corto plazo”, afirma el experto”.

Querol opina que “la banca española, gracias a la buena intervención del Banco de España desde que impulsó la provisión anticíclica desde 2001, ha aguantado perfectamente” y, pese a su exposición al sector inmobiliario, “en España los bancos son sólidos, por lo tanto, por valoración, como demostrarán los stress test, y por capacidad, los banca nacional está muy bien posicionada a nivel europeo y a nivel internacional para poder competir”. En cambio, avisa de que “los peor parados en el stres tests pueden ser los bancos germanos y holandeses, es decir, aquellos que se dedican más a banca al por mayor en vez de retail”.

 


El ISM no manufacturero de EE.UU. del mes de junio creció a los 53,8 puntos, por debajo de las expectativas del mercado y, es que, según Damián Querol, director de análisis de Banco Gallego, “hasta este momento, no se descartaba una posible entrada en recesión o ralentización del crecimiento en EE.UU. haciendo que los datos macro hayan salido peor que las expectativas, lo que, a su vez, están poniendo en precio los mercados de renta variable”.

Desde Banco Gallego descartan “que la economía mundial sufra una double deep, es decir, que vuelva a entrar en la recesión”, puesto que creen que “la economía china seguirá creciendo por encima del 8%, el sureste asiático y Latinoamérica seguirán teniendo un buen comportamiento, mientras que EE.UU. podrá estar por encima del 2,8% de PIB”.

Durante el primer trimestre los principales índices de Wall Street experimentaron pérdidas discretas que, “incluso podrían haberse reducido si se ajustara la evolución del Dow Jones con la divisa”. A partir de ahora, “si el S&P 500 rompiera niveles de resistencia en 1.000 puntos, desharíamos posiciones pero, si no, podemos esperar a un repunte en las próximas semanas propiciado por resultados empresariales mejores de lo esperado y porque, aunque los datos macro sigan saliendo malos, ya están descontados”. Además, recuerda que en noviembre hay elecciones en EE.UU. y “es posible que antes el Gobierno lleve a cabo medidas para reducir el déficit, lo que, a su vez, reduzca el crecimiento pero, hasta agosto, podemos tener un comportamiento ligeramente positivo en la renta variable”. En caso de que se rompieran los mínimos, el experto avisa de que “sería una muy buena oportunidad para tomar posiciones a largo plazo en empresas sólidas, con buenos dividendos y resultados”.

Recomendación
Damián Querol aconseja “a corto plazo, mantener las posiciones mientras no se rompan los 1.000 puntos del S&P 500, los 2.500 del EuroStoxx 50, los 9.000 puntos del Ibex 35 y los resultados empresariales sean mejores de lo esperado para, una vez recuperen una cantidad significativa, reducir las exposiciones, porque tendremos malos datos por las elecciones estadounidenses y, si luego se estabiliza el escenario económico, podremos comprar a niveles razonables”.