Hablamos con Angiolina Galluccio sobre las noticias de las que tenemos que estar pendientes esta semana en Estados Unidos: la reunión del G7, la fusión de Bayer y Monsanto y el acuerdo entre el banco de Argentina y el FMI.

El IPC de mayo parece que se va a quedar en el 0,2% y también hay que estar pendiente de las previsiones económicas del Comité General del Mercado Abierto, que se conocerán el miércoles y se hablará de la subida o no de tipos de interés, ¿tienes alguna previsión?

 

Preveo que se mantendrá ese 2% según lo que ha sucedido en estos dos últimos trimestres, pero al final de año creo que se iría a 2,25%, y espero que pare ahí y no vaya a más porque definitivamente afectaría a los consumidores.

Vamos a ver también esta semana si sigue Wall Street al alza. La semana pasada hizo records, en lo que va de año el Nasdaq incluso ha subido un 10%

La semana pasada fue magnifica, especialmente para el Dow Jones, que se mantuvo en 25.000 puntos por dos o tres días consecutivos, lo cual es un record histórico y aplaudible.

Esperemos que esta semana continúe en racha, aunque ya sabemos que en el mundo de los negocios hoy puedes estar arriba y de repente bajar por motivos que a veces son inexplicables.

Relacionado con Wall Street quería comentarte que Twitter también subió en bolsa porque se ha quedado con la posición de Monsanto en el SP 500, ya que Monsanto, la empresa agroquímica, ha sido comprada por la alemana Bayer. ¿Cómo puede afectar esto a los consumidores?

Esta ha sido una compra realmente muy importante. Se trata de una estrategia comercial de parte de la alemana Bayer que siempre ha mantenido los valores de responsabilidad, garantía, buen producto… Ahora ha comprado Monsanto con todas las controversias que ha tenido durante muchos años por cultivos y pesticidas, por lo que está asumiendo una responsabilidad tremenda de lavar la imagen de la compañía que ha absorbido. Creo que esta fusión dará mucho prestigio a la compañía, además de incrementar el volumen de trabajadores.

¿Crees que tendrá que llevar a cabo la regulación europea o seguirá con la americana?

Si la planta sigue estando en Estados Unidos, la empresa tendrá que seguir las regulaciones americanas independientemente de que pertenezca a la alemana Bayer. Las empresas trasnacionales deben seguir las regulaciones del país donde tienen la base en cuanto a  producción, pero si nos referimos a nivel económico, esta sería una especie de sucursal que tendría que reportar a la principal que se encuentra en Alemania.

Este tipo de empresas tienen que seguir regulaciones internacionales, respetando siempre las regulaciones impuestas por el país donde tiene el suelo de su producción.

Al juntarse estos dos gigantes, ¿subirán los precios? ¿Habrá monopolio?

Esperemos que no, aunque es un poco pronto para decirlo. Yo creo que esta estrategia de Bayer está dirigida a consolidarse a la cabeza del sector, pero espero que no monopolice la industria para evitar que desaparezcan los pequeños y medianos competidores. El monopolio no está permitido y tienen que dar cabida a los competidores para seguir teniendo una competencia saludable. 

Desde el viernes no se ha dejado de hablar de la reunión del G7 en Canadá, a la cual asistió Donald Trump y tuvo discusiones antes de reunirse con nadie con los presidentes francés y canadiense, se habla también de los aranceles, cuéntanos un poco.

Esto es una especie de guerra sin aviso que no se ha tratado previamente con acuerdos encima de la mesa. Trump está tratando de imponer aranceles altos sobre muchos productos, no solamente sobre el acero y el aluminio, sino productos que afectan directamente a los consumidores estadounidenses.

Existe un arancel de un 270% para los productos lácteos en Canadá para los procedentes de Estados Unidos, por lo que Canadá tiene una política proteccionista bastante agresiva. En vez de empezar una guerra arancelaria imponiendo tarifas, creo que deberían centrarse en proteger a la industria y a los agricultores sentándose a hablar antes de imponer esas tarifas tan altas, que al final afectan más a los consumidores.

Hay que tener mucho cuidado con las políticas arancelarias, y creo que los países del G7 deberían centrarse en mantener el bienestar de sus ciudadanos manteniendo unos precios asequibles permitiendo que tengan todos los productos necesarios para vivir bien o mejor, lo que está claro es que el gobierno de Estados Unidos actualmente está haciendo todo lo contrario. No quiero entrar en política porque estamos hablando de temas económicos, pero un presidente debe velar por el bienestar de los ciudadanos, porque se sientan felices y puedan tener una vida tranquila.

Debido a esa decisión de Trump con respecto a los aranceles, Europa ha dicho que a partir de julio va a imponer 2.800 millones de euros en aranceles para productos americanos, o sea que en los bolsillos estadounidenses se va a notar ya desde este verano.

Claro, cuando hablamos sobre los intereses, empiezan a subir también precisamente por la falta de dinero que se prevé para poder gestionar los préstamos. No hay dinero porque no hay inversiones, y no hay inversiones porque la economía se retracta por esas decisiones que están afectando tremendamente a todo lo que envuelve el manejo de este país y a los ciudadanos.

La respuesta de esa guerra de querer imponer algo que al final no va a beneficiar a nadie, ni si quiera al gobierno, va a destruir más las relaciones entre los países miembros y se va a crear un descontento entre la población por la subida de los precios de los productos.  

La semana pasada estuvimos hablando de Argentina, del FMI, parece que se ha llegado a un acuerdo de un préstamo de 50.000 millones de dólares y dice Argentina que se compromete a bajar el déficit y la inflación.

Eso dependerá mucho de las políticas que tome el gobierno argentino, y que sean serias para poder cumplir con los pagos y que beneficie también a los ciudadanos que ya están bastante empobrecidos.