La inversión en capital riesgo es una de las formas de financiación emergente en España que ha dado soporte financiero a compañías en su fase inicial de desarrollo. Rodolfo Carpintier, presidente de DAD, reconoce que la clave para diversificar en empresas que presentan una elevada tasa de mortalidad es constituir una cesta de compañías, en su caso este número asciende hasta las 25. 
 
¿Considera que ha pasado realmente la crisis financiera en España?
“Hay muchas cosas todavía por cambiar. En Internet ha habido un par de operaciones muy interesantes en los últimos meses y en Estados Unidos el mercado está muy animado”.

La tónica habitual de los últimos años en el universo empresarial ha sido tender hacia la concentración. ¿En qué situación se encuentran las compañías tecnológicas?.
“Los inversores buscan grandes empresas con capacidad de crecimiento. En Europa empieza a haber compradores para crear grandes conglomerados en Europa que les permita ser líderes”.

¿Existe un mayor interés corporativo en el mundo de Internet?
“Cuando la bolsa sube la gente tiene más dinero y más capacidad inversora. En estos momentos, hay más gente interesada en probar en el mundo de Internet, mucho más que antes”.

En DAD invierten en el denominado ‘capital semilla’, a sabiendas del riesgo que supone invertir en una start-up.
“El único que se corre es el de la inversión que se ha hecho. La gran ventaja que tiene DAD es que diversificas ese riesgo invirtiendo en 25 empresas diferentes”.

¿Cuáles son las ventas de DAD?
“Básicamente, lo que hacemos nosotros es entrar muy al inicio, con valoraciones pequeñas y ayudamos a la empresa a crecer. Diversificamos mucho el riesgo invirtiendo en docenas de empresas”.

¿Cuál es la cantidad mínima para invertir con ustedes a través de DAD?
“50.000 euros es la inversión mínima que tenemos en las ampliaciones de capital que hacemos”.

¿Cuál es el periodo de inversión adecuado?
“Con excepciones, porque hay momentos con empresas que se revalorizan mucho, lo normal es que sea entre cinco y seis años. De las 25 compañías que tenemos, hay algunas que llevan con nosotros mucho tiempo y en las que podremos desinvertir en dos años”.

En los últimos años hemos asistido a casos como el de Gowex. En su caso, ¿cómo discriminan? ¿Cómo evitan errores o riesgos de empresas tan incipientes?
“Vehículos como el nuestro lo que hacen es asesorar. Nada garantiza que no nos equivoquemos, pero al diversificar, esto lo hace más seguro”.

¿Puede ser el próximo Google de origen español?
“En España hay dos o tres empresas que tienden a visión global. En España nos falta todavía un gran fondo de capital riesgo que pueda ayudar a consolidar. Sucederá en los próximos años y España tendrá más oportunidades de sacar unicornios”.