Eduardo Vicho, jefe de análisis de M&M Capital EAFI, explica que “los indicadores europeos siguen luchando por superar los máximos de agosto mientras que los estadounidenses ya lo han hecho, por lo que su objetivo se fija ahora en sus máximos dejados en abril”.
Concretamente, “en el S&P 500 la clave está en los 1.2001.220 puntos, resistencia muy importante que, de no superar, podría corregir bastante”. En el caso del Dow Jones, los 11.250-11.260 puntos que, si no superara, podría irse a los 10.700-10.400 y, a medio plazo, los 9.700 puntos”.

El experto justifica que “la subida de las bolsas está más apoyada en las expectativas de un entorno de liquidez más laxo y no tanto en los fundamentales. Mientras esto persista, podremos ver más alzas, pero las resistencias citadas perdurarán”.

En el sector tecnológico estadounidense divide a las empresas en dos grupos: “uno el de las empresas que estaban marcando máximos día tras día, como Apple, Amazon, Oracle pero sus perspectivas de beneficios para el próximo año no convencen, por lo que habría que tener cuidado con estas compañías porque su potencial de subida está limitado”. Dentro del sector se iría a “valores más conservadores como Microsoft”.

Con respecto al sector financiero americano Vicho dice que “sigue habiendo mucha incertidumbre y aconsejamos seguir al margen del sector hasta que no se terminen de aclarar las nuevas reformas para adaptarse a Basilea III”.

“Los mercados siguen presionando para que China continúe flexibilizando el yuan frente al dólar pero no China no va dar su brazo a torcer porque sus exportaciones perderían competitividad a nivel global”, opina el experto. Así pues, “la subida de los tipos de interés es sólo un pequeño paso, no va a ser suficiente y el fortalecimiento del dólar y la caída de las bolsas va a ser algo puntual”.

El nuevo programa de compra de bonos en EE.UU. “a pesar de que no se ha confirmado la cantidad, va a tener un impacto nulo en la economía pero alimentará el apetito por activos de riesgo como el yen, la renta variable o el oro”.

Recomienda seguir reduciendo gradualmente la exposición a renta variable pues, hasta que el S&P 500 no cierre por encima de los 1.200-1.220 puntos, no podemos pensar en una subida de mayor envergadura. Por lo tanto, habría que ajustar stop loss e irnos a sectores defensivos con valores como Microsoft, Intel”.