Las previsiones para España son muy optimistas, especialmente ahora que se encuentra en situaciónde normalidad. Julián Pérez, director general adjuntode Ceprede reconoe que aun así, todavía quedan muchas cosas por hacer. 
En Europa, el BCE baraja varios movimientos en su política monetaria.

Ahora mismo nos convendría que Europa creciera y que hubiera algo más de inflación. Nos vendría genial para consolidar el crecimiento y para monetizar la deuda y que esto nos salga más barato. Lo que tendría que hacer el BCE es, la vía de los tipos no tiene mucho recorrido, por lo que cualquier medida de liquidez parece que la más adecuada sería el dar liquidez a bancos condicionado a flujos de crédito.

Habría que desmitificar el papel de la restricción del crédito en la actual crisis. Es cierto que se ha reducido bastante pero también es cierto que había un endeudamiento brutal y tenemos que seguir el proceso de desendeudamiento. Pero ese tipo de crédito estaba concentrado en algunas actividades con lo que si nos fijamos en cuál ha sido el efecto de esta reducción del crédito, realmente el impacto ha sido mayor en aquellos sectores en los que estaba excedido. Con lo que tampoco podemos esperar que el crédito dinamice la economía sino que nos tendremos que confirmar con que no reste. Eso sí parece que se va a producir.

Fundamentalmente ahora mismo tiene que suceder que el sector exterior siga funcionando. ES fundamental que tengamos dinámica exportadora y la demanda exterior neta aporte algo de crecimiento. Mi impresión es que lo que hemos tenido es muy transitorio. Además, debemos creernos los fundamentales. La confianza es fundamental. Estamos en niveles de confianza al consumidor muy alta pero estos son siempre relativos porque se compara cómo está con cómo ha estado.

Además, es necesario que la recuperación sea homogénea entre sectores y consumidores. Ahora mismo el problema es que la recuperación es muy desigual. Hay sectores que ya facturan lo mismo que en 2008- por ejemplo, vehículos, industrias vinculadas a éstos….- pero hay otros que siguen facturando el 50% de lo que estaban facturando. Hasta que no se produzca la diseminación de ese proceso, no se producirá la recuperación.

El CIPE pasa de deficiente a aceptable en 2014 y mediados de 2015. Cuando uno intenta saber cómo está la economía hay que mirar muchas cosas no sólo crecimiento o empleo sino que intentamos recoger muchas dimensiones y condensarlas en una nota. 100 puntos es una situación normal, por encima o por debajo estamos en una situación mejor o peor. Ahora mismo estamos en ese nivel pero nuevamente esa situación enmascara cosas: hay elementos muy positivos, corrección de desequilibrios, saldo por cuentas corrientes…., en precios pero por otra parte, hay otros valores negativos como el paro, déficit público… Al final, lo bueno se compensa con lo negativo pero es cierto que hay una mejora relativa respecto a 2013.

El paro cayó en este mes de mayo. Hay que diferenciar un poco. Si se filtra todos los datos realmente la cifra d evolución de afiliados y de desempleos es una cifra muy buena. Si uno se va a la cifra de predicciones de noviembre, todas negativas, nadie apostaba a que se generar a empleo. Hoy en día, nadie piensa que no se generará empleo. A mí me ha sorprendido gratamente este dato pero eso no significa que se vaya a mantener.

Podemos pensar que en los próximos años, con un crecimiento al 2%, el empleo podría crecer al 1%. Eso significa que tienen que pasar muchos años para absorber 5 millones de parados.


En cuanto al dato de déficit ¿cree que cumpliremos lo pactado con Bruselas?

Primero, nuestra estimación es que sí, se cumplirán los objetivos si no sucede nada extraño por el camino. Peor para que eso se consiga no basta con quedarse quieto. El problema sigue estando ahí: tenemos un déficit del 5% y según los cálculos que hemos hecho, ha y que seguir haciendo esfuerzos de consolidación y recorte del gasto menos comprometido. Porque además la deuda seguirá creciendo. Eso exige que se sea muy riguroso con el control del déficit y que dejemos la bajada de impuestos para cuando sea posible.