El mercado de renta fija se ha complicado en los últimos años para los inversores por el entorno de bajos tipos de interés que se vive en los países desarrollados. Entrevistamos al experto, que nos ofrece su visión sobre este activo y nos desgrana dónde sigue habiendo oportunidades.

¿Cree que el ritmo de subida de tipos en EE.UU. se acelerará en los próximos meses?

No del todo. En primer lugar tenemos que considerar que la tendencia del PIB en el primer trimestre al final fue relativamente débil en parte por razones estacionales. Si miramos la reunión de la Fed la semana pasada, creo que el mercado se ha movido hacia un consenso bastante alto ahora, en torno al 90%, en términos de previsiones sobre si veremos una subida de tipos en junio. Además de esto, unos datos muy buenos en el periodo, con la tasa de desempleo en Estados Unidos en niveles muy débiles. Lejos de esto, va a haber un enfoque de ‘esperar y ver’, por lo que debemos tener en mente que la Fed también tiene como objetivo sus balances, quiere reducir la reinversión del balance en adelante, y debemos tener presente que también  la incertidumbre política todavía es relativamente elevada en Estados Unidos en términos de las medidas fiscales que la administración de Trump está planeando llevar a cabo a lo largo del año. Creo que es más probable que veamos un enfoque gradual continuo con, digamos, una o dos subidas de tipos en la segunda mitad de este año.

¿Cómo puede todo esto impactar en un entorno de bajo crecimiento de la economía?

Se está recuperando ligeramente y, dado el nivel tan ajustado en el mercado, hay cierto grado de probabilidad de que vaya a haber un repunte Lo que debemos tener en mente en este contexto es que la Fed ha sido muy explícita en que también permitirá un exceso de inflación durante algún tiempo. Tienen un objetivo de inflación del 2% y han estado por debajo el objetivo durante algún tiempo y en marzo Yellen ha sido bastante explícita sobre que podría imaginar incluso un periodo de inflación un poco más alta para asegurar de que los economistas se mueven en la dirección correcta. Por el momento no es un problema pero sí, la inflación podría repuntar si el crecimiento económico sigue siendo fuerte.

En Europa, ¿dónde están las oportunidades en un entorno en el que los tipos tardarán más en subir?

Creo que, en general, la política monetaria todavía es altamente acomodaticia. Si mueven los tipos ahora, nos moveremos desde 1%-1,25%, todavía es un nivel históricamente muy bajo. También las reinversiones de los balances están todavía en marcha, así que todavía hay un entorno que es bastante acomodaticio en términos históricos y creo que la economía tiene algún margen para absorber parte del endurecimiento de las políticas monetarias.

¿Cree que la ralentización de China puede comprometer el crecimiento mundial?

Es cierto que por el momento este Reflation Trade de Trump que vimos al final del último año ha sido descontado por el mercado otra vez en términos de caídas en los tipos de la deuda pero realmente en Europa hay una posibilidad de ver un empinamiento en la curva de nuevo porque tenemos un impulso macroeconómico bastante bueno que eventualmente podría llevar a una reducción en la brecha de producción y un incremento gradual de la inflación. Por el momento, creo que el mercado de crédito es un buen lugar para estar, porque tenemos un buen entorno fundamental, los beneficios son buenos, sigue existiendo una búsqueda de rentabilidad, con bajas tasas de impago para el mercado high yield, también el segmento crossover ofrece muy buenas compensaciones, especialmente comparado con el mercado de derechos y el mercado de deuda soberana.

¿Dentro de los bonos de grado de inversión en qué sectores ve las oportunidades?

Sí, absolutamente. Obviamente hay un gran elefante en la habitación y creo que el reciente retroceso de los PMI no es tan preocupante ahora. Tenemos que ser conscientes de que después de la debilidad que vimos en el primer trimestre de 2016 la economía realmente se ha recuperado, quizá también un poco por la razón equivocada porque volvió al crecimiento. Creo que hay un problema con los préstamos impagados en términos de burbuja inmobiliaria y es muy difícil decir cuándo se convertirá en un gran problema, en última instancia no sabemos cómo serán capaces las autoridades de gestionar este asunto en adelante. Creo que lo que está claro es que no es inminente y en el corto plazo China lo está haciendo bien y no impactará en la economía global, pero en general, dado el gran impacto que tiene en el crecimiento global, si se produce un acontecimiento importante, este impactará en el sentimiento lo que a su vez tendría una repercusión negativa en el crecimiento global de una manera significativa, pero no ahora mismo.

Creo que es muy difícil decir cuándo se convertirá China en un problema

Si tuviéramos que elegir una región, ¿en cuál ve más potencial?

Creo que, dado el entorno macroeconómico en estos momentos, nos gusta la trayectoria financiera del mercado con grado de inversión y también la deuda subordinada. Tenemos mejores beneficios, especialmente los bancos europeos están haciendo las cosas bien para los tenedores de bonos, tienen que reducir el riesgo del perfil de crédito y una inclinación potencial de la curva también podría beneficiar la rentabilidad. Además de eso, el grado de inversión corporativo quizá todavía parece interesante comparado con el mercado high yield porque tenemos un rendimiento similar con perfiles de crédito muy sólidos. Es un tipo de segmento que nos gusta y actualmente tiene un telón de fondo muy fuerte.

¿Contemplan los mercados emergentes como alternativa de inversión?

Intentamos asumir riesgos preferiblemente en regiones más fuertes. En este momento vemos Holanda, Suiza, Alemania, incluso Estados Unidos como buenas regiones para invertir y tampoco nos importa invertir en deuda subordinada, estos bonos tiene un buen perfil riesgo-retorno. Somos más cautelosos en Reino Unido ahora mismo, donde hemos encontrado muchas emisiones que nos gustan desde una perspectiva fundamental pero no creemos que el riesgo del Brexit haya sido descontado adecuadamente en estos momentos, por lo que mantenemos la cautela. En la periferia, asumimos un riesgo selectivo en España, también en Italia, donde vemos un riesgo en el horizonte desde la política y somos más cautelosos en comparación con España.