"Esta cumbre europea es la 19ª reunión de líderes políticos y, mientas que en las anteriores no se avanzó nada, en ésta se quiere cerrar una unificación fiscal, bancaria, detallar los rescates y los eurobonos… sería demasiado optimista pensar que en estos días podría salir un 'sí' a todas estas cuestiones".

No obstante, el experto no descarta que se den ciertos avances en estos temas y los mercados lo asimilen bien en el corto plazo. Sin embargo, “el medio y largo plazo, entre 3 y 15 meses, será el más crudo para el mercado europeo y americano”.

Así pues, en el Ibex 35 “estamos viendo un H-C-H invertido que tiene un potencial de subida hasta los 8.400-8.600 puntos en el corto plazo. Aunque, para ello, necesitaría entre 3 y 6 semanas”. Los niveles a mantener bajo vigilancia de que no se pierdan son “6.300 y 5.950 puntos. la pérdida de los 6.300 puede llevar a los 6.000 y una caída por debajo de 6.000 anularía el H-C-H invertido y nos quedaríamos sin rebote”.

En el Dax alemán “vemos el efecto de un H-C-H tradicional, que fue la figura bajista desde niveles de 7.100 puntos. Además, ahora también vemos un H-C-H invertido, lo que sumado al anterior genera un movimiento lateral entre 5.900 y 7.100 puntos. Otro posible nivel de rebote serían los 6.800 puntos, mientras no pierda los 6.050 ni los 5.850 puntos, pues anularía la figura de vuelta alcista”.

Sin embargo, para el medio plazo, Montalto avisa de que “vendrá una fuerte corrección que va a coger a mucha gente por sorpresa”.

Se habla de que el BCE podría bajar tipos pronto y la Fed inyectar dinero, sin embargo, “un QEIII tendría un efecto moderado en los índices, como ya lo tuvo el QEII. De hecho, podría traer hasta inflación en EEUU. Además, lo pretenden hacer con los índices estadounidenses en máximos y con los insiders deshaciendo posiciones alcistas en la bolsa americana. Por tanto, si se dan todos estos factores, lo más normal es que haya una fuerte corrección de la bolsa americana”. ¿Dónde irá el dinero entonces? “Al oro o el petróleo”.

Así pues, Montalto afirma que “el oro puede llegar fácilmente a la zona de 2.300-2.500 dólares, llegará cuando veamos al Ibex 35 en zonas de 3.000-2.800 puntos, al S&P 500 en 650 puntos, al Dow Jones en los 5.000-6.000 puntos, el euro-dólar en 1,10-1,05 ó en paridad 1 dólar…”. El oro va a ser el único refugio tangible pues, sí sólo el 5% de los derivados sobre el oro se ejecutaran, el oro pasaría a cotizar en 5.000 dólares”.

Aprovechando el rebote del mercado español en el corto plazo, “Santander podría rebotar hasta los 6-6,50 euros, mientras no pierda los 4,60-4,05 euros. BBVA también es otra opción alcista hasta los 6,40-7 euros (7 euros = 9.000 puntos del Ibex 35). La entidad vasca tiene una importante resistencia en 7,20-7,30 euros y otra que podría también frenar el precio en 6,70”.

También ve un escenario alcista para el crudo, “que puede subir hasta los 90-95 dólares, por lo que podrían beneficiarse las grandes petroleras americanas, Chevron y Exxon. Además, el oro podría experimentar ahora una corrección, pero luego, la corrección de los mercados tendría aparejada una subida hasta los 2.300 aproximadamente del metal precioso”.