Jorge Blass, ilusionista y escritor del libro “La fuerza de la ilusión”, relaciona la magia y los negocios porque “el mago trata de sorprender, reinventarse e ilusionar al público, al igual que el empresario, que tiene que sorprender a sus clientes, captar su atención e ilusiona también a los propios empleados”. El mago y el empresario “aúnan comunicación y técnicas de captación”.


De hecho, dice que “los grandes empresarios son grandes magos que han conseguido ir más allá de lo habitual generando efectos extraordinarios en la empresa y en su público”.

Así pues, Blass dice que “el activo estratégico de las empresas es el propio público”. Por ejemplo, “empresarios como Steve Jobs, Amancio Ortega o Emilio Botín no serían nada sin el público, por ello son verdaderos magos de los negocios y paradigma del empresario”.

“La empresa se tiene que adaptar a su público y a los tiempos y, en estos momentos de crisis, la adaptación es más necesaria que nunca”.

También “hay que huir del miedo, sobre todo en tiempos inciertos como los actuales, por lo que hay que intentar manejar la situación desde el liderazgo para transmitir entusiasmo”.

Además, “práctica, talento y perseverancia son claves a la hora de triunfar en los negocios”.

Con un truco Jorge Blass multiplica un billete de 5 euros en uno de 500, sin embargo, niega que los magos puedan hacer que desaparezca la crisis, “pues en la magia hay siempre truco y la labor de superar la crisis no es de los magos, es de cada persona que tenemos que usar la fuerza de la ilusión para conseguir cosas mucho más mágicas que convertir billetes”.