Un año que parecía tranquilo por la consolidación de la recuperación económica en Usa y por el inicio de la misma en la Zona Euro se está convirtiendo en un periodo tremendamente complejo porque Estados Unidos no crece lo que esperábamos aunque su Banco Central mantiene la retirada de estímulos y en nuestra zona común además de no contar con el respaldo de nuestro Banco Central y ya son muchos años esperándolo, el conflicto político de Ucrania está poniendo trabas a esta deseada recuperación.


Estamos observando cómo el mercado ya diferencia entre los activos de riesgo y no toda la renta variable tiene el mismo tratamiento y esto lo podemos ver en los sectores de crecimiento como small caps, sector tecnológico principalmente el llamado “social media” que engloba a todas la nuevas compañías de internet (Facebook, Linkedin y Twitter por ejemplo) y el sector de biotecnología que es el más castigado porque es el más caro en valoraciones.

Por otro lado y en contra de lo que esperaba el mercado la renta fija gubernamental americana que nadie la quería a comienzos de año está teniendo un comportamiento excelente porque sigue sirviendo de activo refugio y porque realmente su economía no genera inflación y esto nos lleva a una interesante conclusión: quizás no haya que buscar en activos de tanto riesgo como hemos comentado anteriormente y podemos refugiarnos en renta fija high yield donde los spreads o diferenciales con los bonos no son los de hace unos años pero el riesgo de subidas de tipos de interés se reduce notablemente y podemos obtener rentabilidades cercanas al 5% de aquí a finales de año con menor riesgo que la renta variable para una parte de la cartera.

Entramos en un periodo estacionalmente complejo porque en el mes de mayo siempre suceden acontecimientos en los mercados y creo que este año no será diferente de lo vivido en años anteriores y más si ya arrastramos problemas de compleja solución como la crisis política de Ucrania y con las expectativas por parte de los agentes del mercado de una intervención por parte del Banco Central Europeo con políticas no convencionales como ha comentado el propio BCE para el mes de junio.