La inversión en fondos tiene muchas virtudes. Además de la oferta de diversificación, con su consiguiente dilución de riesgo, su tratamiento fiscal en España aventaja a la inversión directa en acciones al no llevar cargas asociadas, a menos que se ejecuten reembolsos del patrimonio invertido. Pero antes de tomar la decisión sobre el fondo en el que queremos invertir, debemos considerar las comisiones asociadas en nuestro análisis previo.
Cuando operamos en bolsa o compramos una casa hacemos un estudio detallado de la oferta de brokers online o de las inmobiliarias cuyos gastos de tramitación encarezcan la operación lo menos posible. Puesto que las comisiones afectarán de forma directa al valor neto de la rentabilidad de nuestra inversión, ¿hacemos el mismo análisis antes de decidir en qué fondo invertiremos? El concepto de proporcionalidad tiene su expresión en el teorema de Thales, enunciado por el filósofo griego Thales de Mileto. Según se cuenta, comparando la sombra de un bastón con la proyectada por las pirámides, Thales pudo medir las alturas respectivas. La proporcionalidad entre los segmentos que las rectas paralelas determinan en otras rectas dio lugar a lo que hoy se conoce como teorema de Thales: “Si se cortan dos rectas cualesquiera por medio de varias rectas paralelas, los segmentos determinados en una de las rectas son proporcionales a los segmentos correspondientes en la otra”. Esta relación de proporcionalidad puede encontrarse también en cierta medida entre comisiones y rentabilidades o entre comisiones y patrimonio, en el universo de fondos de inversión. Veamos en primer lugar la comisión media por categoría. Como punto de referencia, partiremos de la comisión media para el universo de fondos español, que se sitúa en 1,13 por ciento, según datos calculados por VDOS a partir de las comisiones de gestión y de depósito. El ranking sitúa la categoría de INMOBILIARIO en primera posición de la franja superior con una comisión media de 3,3 por ciento seguida por los FONDOS DE INVERSION LIBRE, que gravan de media un 1,93 por ciento, y el 1,82 por ciento de la RENTA VARIABLE, con el grupo de fondos MIXTOS justo por encima del fiel de la balanza situando su comisión media en 1,82 por ciento. Los datos de VDOS nos muestran que las categorías de MONETARIO y RENTA FIJA se sitúan en el cuadrante inferior con comisión media respectivamente de 0,80 y 0,69 por ciento. Vemos por tanto una distribución muy desigual con respecto a la media. Podemos concluir que las comisiones de la mayor parte de las categorías de fondos se sitúan por encima de la media y, como era de esperar, son más altas cuanto mayor es el nivel de rentabilidad esperada, de riesgo y, por tanto, de gestión. Monetarios y Renta Fija se sitúan por debajo de la media, mientras que Inmobiliario, Inversión Libre, Renta Variable y Mixtos se colocan por encima, al mismo tiempo que ofrecen una inversión con un retorno potencial más elevado. ¿Cómo se distribuye el patrimonio según la comisión asociada? Tomando una banda de comisiones máximas de entre 0,5 y 2,5 por ciento, observamos cómo el patrimonio se concentra en la franja central, donde los fondos con comisión máxima de 1,5 por ciento acumulan un patrimonio de 68.300 millones de euros o 30 por ciento del patrimonio total a fecha 31 de mayo, mientras que en los niveles de comisión máxima de 1 y 0,5 por ciento el patrimonio es de 51.400 y 45.000 millones de Euros respectivamente. Situando nuestro foco en la variación de cuota, vemos también que los mayores incrementos patrimoniales durante 2008 corresponden a fondos con las comisiones más bajas, distribuyéndose la mayor parte de la cuota (292,85 y 243 puntos básicos respectivamente) entre las de 0,5 y 1 por ciento mientras que la inversión en fondos con comisiones entre 1,5 y 2,5 por ciento disminuye, con la única excepción del valor más alto (comisión máxima de 2,5 por ciento) que aumenta en 37,14 puntos básicos. Podría deducirse que los inversores sí que incluyen las comisiones como una variable más a considerar en su análisis previo a la selección de un fondo de inversión, aunque los datos pueden también ser consecuencia del estado de los mercados durante 2008, donde la inversión se ha refugiado en las categorías más conservadoras, con comisiones inferiores. Por otro lado el aumento de patrimonio en fondos con las comisiones más altas nos dice que los inversores que esperan altos retornos no dudan en aceptar costes altos en la gestión de su fondo. Las categorías ya nos apuntan una tendencia. Los datos calculados por VDOS en cuanto a la rentabilidad por nivel de comisión máxima, revelan resultados en rentabilidad más altos para el grupo de fondos que gravan con mayores comisiones, tal como era de esperar. Sin embargo no volvemos a encontrar rentabilidades positivas hasta llegar al extremo inferior, con valores de comisión máxima de 0,5 y 1 por ciento. Concluimos pues que la franja central de comisiones es la menos favorecida. Tanto rentabilidad como patrimonio se concentran en los extremos, con mayor incidencia en el extremo inferior del espectro, lo que nos dibuja un retrato robot del ahorrador español, tendente a inversiones poco arriesgadas. Aunque empieza a repuntar un inversor atrevido dispuesto a pagar por mayores rentabilidades, asumiendo al mismo tiempo un mayor riesgo, los datos presentados sugieren que este segmento está aún en la infancia. Pero también traslucen la situación de mercado que estamos viviendo, en la que la prioridad del inversor en fondos se sitúa en la búsqueda de refugio para su inversión. Paula MercadoDirectora de AnálisisVDOS Stochastics