Francisco Sainz, director de gestión de Imantia Capital, analiza las perspectivas de las tipologías de fondos para los próximos meses, así como las oportunidades de inversión que nos ofrece el mercado. 

Todas las categorías de fondos cerraron el mes de marzo con rentabilidades positivas -entre 0,03% de los monetarios y el 3,40% de la renta variable- pero en el acumulado anual siguen en negativo - -1,09%-. ¿Cree que el segundo trimestre cuenta con mimbres para ser mejor o seguiremos en esta línea?
Hemos tenido un primer trimestre muy complicado, con mucha volatilidad y miedo a la recesión global que llevó a la venta de activos de riesgo y, posteriormente, hemos visto una recuperación ligada a la evolución del precio del petróleo en marzo.
Respecto al segundo trimestre, más que pensar en si va a haber una recuperación fuerte frente a las caídas del primer trimestre, distinguiría por activos. En la parte de renta fija europea creemos que el mercado va a seguir soportado por el BCE. En la parte de renta variable, especialmente europea, creemos que la clave está en el crecimiento de los beneficios. Hemos visto en trimestres anteriores recuperaciones de cotizaciones más ligadas a expansión de múltiplos, pero no es sostenible, necesitamos más visibilidad en el crecimiento de beneficios. Las cuentas empresariales determinarán el segundo trimestre.

Los fondos que invierten en empresas relacionadas con el oro son los más rentables del año. Además, estamos viendo entradas en los ETFs de oro que no se veían desde comienzos de la crisis. ¿Aconsejaría invertir en fondos de mineras buscando recorrido y en ETFs de oro buscando protección?
En la parte de materias primas hemos visto una recuperación que venía más por cierre de cortos, que por razones estructurales y recuperación de demanda o se haya cerrado el exceso de oferta. La corrección del exceso de oferta va a llevar su tiempo, por lo que la recuperación de los precios no la vemos muy sostenida en el tiempo.

En cuanto al oro, la realidad es que es el activo que más ha subido en el año, pero también es cierto que a finales de 2012 cotizaba a niveles de 1.900 dólares, cuando ahora estamos en 1.200, así que, hemos visto cierta reversión a la media. En el corto plazo puede tener sentido seguir jugando al re bote, pero en el medio plazo las materias primas no parece que se vayan a recuperar. De hecho, vemos al petróleo más en niveles de 45-50 dólares por barril y no a niveles de 70-80 dólares.

Los fondos garantizados volvieron a registrar fuertes suscripciones netas a finales del primer trimestre, frente los reembolsos que habían sufrido años anteriores. ¿Son la mejor opción para un inversor conservador en el contexto actual de mercado?
Para el inversor ultraconservador, que  no asume nada de riesgo, no tiene más opciones que el fondo garantizado o el monetario con comisiones bajas, pero sabiendo que la rentabilidad que va a tener e s muy baja.

Para un perfil conservador que puede asumir cierto riesgo, la mejor opción son fondos perfilados conservadores con un porcentaje de renta variable de hasta un 10%, y en la parte de fondos garantizados, quizás tenga sentido fondos que no tienen el capital garantizado al 100%, sino al 95%, de modo que las estructuras permitan una rentabilidad potencial más alta que la de los garantizados.
 
El BCE ha comenzado su programa de compra de bonos corporativos con grado de inversión. ¿Cómo nos podríamos beneficiar de este movimiento a través de fondos de inversión?
El modo de beneficiarse es a través de fondos de renta fija flexible. El BCE compra bonos de la más alta calidad crediticia y el movimiento de compresión de diferenciales o plusvalías en estos bonos prácticamente ya se ha realizado desde el anuncio del BCE, así que, le vemos poco recorrido adicional, por lo que preferimos otros activos que pueden tener cierto efecto contagio, como emisores fuera de la zona euro que emiten en euros y son investment grade, por lo que no son elegibles en el programa del BCE pero sí entran en el universo elegible de las carteras de fondos que buscan investment grade. También apostamos por el high yield, que puede aportar más rentabilidades y porque si las condiciones crediticias empeoran, el BCE podría extender la gama de elegibilidad hacia estos bonos de alto rendimiento.

¿Ven más atractivo el high yield europeo que el americano?
Vemos más atractivo el high yield europeo pues, aunque den algo menos rentabilidad, son empresas que antes eran investment grade y han perdido este grado de inversión pero tienen el compromiso de volver a este grado. En cambio, el high yield americano el rating medio de las compañías es muy bajo y el peso de las compañías de energías sigue siendo muy relevante y no pensamos que la recuperación del precio del petróleo no va a ser en V y podría haber más quiebras de estas empresas.

¿Cree que realmente las últimas medidas impulsadas por el BCE (TLTRO) van a dar un espaldarazo al sector bancario europeo?
Las medidas adoptadas por el BCE pueden tener efectos beneficiosos a corto plazo para los bancos, pero no van a ser un punto de inflexión para sus cotizaciones. Dos de las medidas adoptadas por el BCE van a ser muy positivas para los bancos: el anuncio de que no van a bajar más los tipos de interés, lo que estabiliza el euríbor, y el anuncio de las condiciones de las TLTRO, a 4 años con tipos de interés del 0% ó incluso negativos en el caso de entidades que aumenten el crédito (pagarían a los bancos por prestar). Pero la realidad de estas medidas es que consolidan un escenario de tipos de interés muy bajos durante mucho tiempo y donde va a continuar la presión de márgenes de la banca europea y especialmente la española, ya que hay una guerra de en la parte del activo –los precios que se cargan a las operaciones en hipotecas y créditos cada vez son más bajos, unido a una menor fortaleza de demanda solvente- y por la parte del pasivo –a los bancos les cuesta trasladar los tipos negativos hacia el cliente retail-. Por tanto, no creemos que el programa del BCE sea un punto de inflexión y en las carteras de fondos de Imantia tenemos una clara infraponderación de los bancos europeos.
 
Poseen un fondo que invierte en deuda de bancos e inmobiliarias, el Imantia Bonos Financieros. Tiene posiciones en deuda de Caixabank, Bankia, incluso Santander Consumer Bank. ¿Qué retornos podemos esperar de esta deuda?
Este es un fondo que nace en un momento especial del tiempo, en 2009 en medio de la crisis financiera, cuando la deuda de alta calidad –cédulas y deuda senior de financieras españolas- está especialmente estresada, de hecho, había cédulas que ofrecían el 7-9%. El movimiento de compresión de los diferenciales de España frente a Alemania y el mensaje contundente del BCE de que haría todo lo necesario, hicieron que el fondo mostrara plusvalías importantes, con una rentabilidad acumulada en los últimos cinco años del 30%, un 6% anual, pero el entorno de mercado ahora ha cambiado –tipos de interés más bajos, diferenciales comprimidos- por lo que vemos menos potencial a este segmento y más a la renta fija corporativa en general, y al higy yield, en particular. Por ello, dentro de la racionalidad de los fondos, vamos a fusionar este fondo con el Imantia Renta Fija Flexible para que los partícipes estén mejor en un fondo más flexible y puedan capturar mejores rentabilidades.

Hace unas semanas desde Imantia Capital sugerían una idea de inversión en hoteles españoles (NH y Meliá) gracias a que se podrían ver beneficiados de la caída del petróleo y el aumento del consumo. Sin embargo, ¿cree que veremos revalorizaciones del petróleo tras la reunión del domingo?, ¿no piensa que el riesgo de atentados puede afectar a estas compañías?
Nos siguen gustando las hoteleras españolas, en las que mantenernos una sobreponderación. Precisamente comentábamos que la bolsa necesita mayor visibilidad de beneficios, algo que estamos viendo en el sector hotelero, donde los beneficios están creciendo a doble dígito gracias al aumento de los ingresos y por el apalancamiento operativo. El crecimiento de los ingresos, además, se explica, no sólo por una mejora de las tasas de ocupación, sino que, además, se ha visto acompañado de una recuperación por precios. El ingreso por habitación está creciendo a doble dígito. Por tanto, creemos que el crecimiento va a seguir siendo sostenible y estas compañías tienen potencial de revalorización.

En cuanto a los riesgos geopolíticos, la lectura es mixta; por un lado la inestabilidad de mercados que competían con nosotros en turismo, como Túnez, Egipto o Turquía, beneficia al turismo español y sus hoteles, mientras que los atentados terroristas perjudican al sector y más a NH Hotels, por la mayor concentración en Europa y en hoteles urbanos.  

Pero pensamos que si el ciclo económico sigue normalizado, la gente seguirá viajando, pese al entorno complicado en el que nos movemos, y los hoteles seguirán ganando. Por tanto, mantenemos nuestra posición de sobreponderación en hoteles.