Financiación, redes y tendencias para emprendedoras en 2026

Si se quiere hablar seriamente de riqueza generacional, hay que mirar más allá de la acumulación de bienes. Se trata de transmitir capacidades, autonomía y visión estratégica a las nuevas generaciones. En este sentido, el emprendimiento femenino es una de las herramientas más poderosas para romper ciclos de dependencia y construir economías más sostenibles e inclusivas.

¿En qué sectores hay mayor proporción de riqueza generada por mujeres?  la mujer aporta más a su desarrollo y riqueza en sanidad y educación según Beatriz Oreja, CFA, Private Equity Specialist en CA Indosuez Wealth Management, quien destaca “A menudo pensamos en grandes nombres para ilustrar el éxito, pero hay muchas heroínas anónimas, mujeres que lideran negocios familiares o emprenden para cumplir sus sueños y forman parte del tejido empresarial de nuestro país”. Entre estas heroínas:

Maider Núñez y su madre Maite Iturain llevan con éxito "Almacenes Garibay" en San Sebastián, un negocio familiar en tercera generación que ha superado décadas de competencia, operando 4 tiendas físicas, tienda online, almacén y empleando a 10 personas. Marta Moro y sus socias lideran "La Academia", un centro de apoyo universitario y preparación de oposiciones con más de 20 años de trayectoria, 30 empleados y 800 alumnos anuales, que sigue creciendo y reinventándose constantemente.Cristina Echeburúa, tras años como enfermera, ha convertido su pasión en su profesión abriendo su consulta de nutrición integrativa para la salud de la mujer, con un impacto positivo en el bienestar físico y mental de muchas de ellas gracias a su inigualable carisma. 

Alejandra Hernández, directora general atl Capital, considera que “más que fijarnos en los sectores donde las mujeres tienen una mayor presencia, resaltaría aquellos en los que la presencia femenina es, claramente minoritaria, como ocurre en el sector financiero. Esto no deja de sorprenderme, especialmente en segmentos como la banca privada, donde la empatía con el cliente y la creación de vínculos cercanos son esenciales, competencias que en general suelen atribuirse más a las mujeres. Sin embargo, no solo tienen dificultades para acceder a puestos de alta responsabilidad, sino que cada vez son menos las que deciden iniciar su carrera profesional en nuestro sector”.

La combinación de especialización, visibilidad y acceso a capital se ha convertido en la fórmula más efectiva para que las emprendedoras puedan transformar ideas en negocios sostenibles y escalables.

Tipos de financiación que marcan la diferencia

El acceso a financiación adecuada es un factor determinante en todas las etapas del emprendimiento. En fases iniciales, las ayudas y subvenciones públicas resultan especialmente valiosas, ya que permiten validar modelos de negocio con un riesgo financiero mínimo y sin diluir participación accionaria. A medida que el proyecto crece, los instrumentos híbridos, como préstamos blandos o anticipos reembolsables, facilitan la expansión, mientras que los programas europeos aportan financiación, mentoring, acceso a redes internacionales y apoyo a la internacionalización. 

Por su parte, los programas de incubación y aceleración ayudan a reducir las barreras de entrada, ofreciendo formación, mentoría especializada y oportunidades de visibilidad como Demo Days. Finalmente, los fondos de inversión y business angels con foco en mujeres tienen una mayor predisposición a invertir en proyectos liderados por mujeres, desde capital semilla hasta rondas early-stage, acompañando los equipos con asesoramiento estratégico y conexiones clave.

Programas y plataformas clave de apoyo

Entre los recursos de financiación pública más relevantes en España y Europa destacan varios programas. ENISA Emprendedoras Digitales ofrece préstamos participativos de entre 25.000 y 1,5 millones de euros sin avales, abiertos durante todo el año. Los Microcréditos para Mujeres Emprendedoras, disponibles a través de ICO o Microbank, facilitan préstamos de 5.000 a 50.000 euros para la creación o consolidación de empresas. 

En el ámbito europeo, el EIC Accelerator se posiciona como uno de los programas más ambiciosos para startups innovadoras, con subvenciones de hasta 2,5 millones de euros y financiación vía equity de hasta 10 millones. Este programa busca que al menos un 30% de los proyectos estén liderados por mujeres y organiza el EIC European Prize for Women Innovators, que premia a mujeres innovadoras, incluyendo jóvenes menores de 35 años, con premios de 20.000 a 100.000 euros. 

Por último, WomenTechEU financia startups deeptech lideradas por mujeres, con un enfoque en innovación tecnológica, mediante subvenciones de hasta 75.000 euros y, el Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres (PAEM) brinda asesoramiento y orientación a quienes tienen una idea de negocio o una empresa ya en marcha, fortaleciendo habilidades y capacidades de gestión.

Además, la construcción de redes y ecosistemas es fundamental para el éxito. Comunidades como Women in Fintech, FinTech Women Network, European Women Payments Network (EWPN), Female Founders y WA4STEAM ofrecen espacios de conexión, visibilidad y aprendizaje donde las emprendedoras pueden encontrar referentes, colaboradoras y oportunidades de inversión.

WeGrant: una plataforma Fintech impulsa tecnología y acompañamiento para emprendedoras: WeGrant se ha consolidado como un aliado estratégico para mujeres emprendedoras, combinando tecnología avanzada y acompañamiento experto. Elena Femenía, directora de operaciones de WeGrant destaca “Disponemos de un simulador que permite identificar recursos de financiación, así como validar la condición de startup de acuerdo con la Ley de Startups de 2022, ayudando a conseguir Certificación de Empresa Emergente y beneficiarse de distintos incentivos fiscales y ventajas administrativas. Asimismo, nuestra plataforma evita la falta de información, la complejidad administrativa y la sensación de incertidumbre, ofreciendo acompañamiento especializado desde la validación inicial hasta la internacionalización.”

WeGrant colabora con iniciativas europeas como Erasmus for Young Entrepreneurs, WomenTechEU y EIC Accelerator.  Su aceleradora Inneürope funciona como Punto de Contacto Oficial del programa Erasmus for Young Entrepreneurs, facilitando conexiones con startups en otros países. También participa en proyectos como WINNERS y WomenTechEU y es partner oficial del EIC, ofreciendo servicios de incubación, aceleración, venture building y fundraising, con un 30% de beneficiarias mujeres.

Habilidades clave para liderar y consolidarse

El éxito del emprendimiento femenino requiere desarrollar competencias estratégicas que trascienden la simple gestión de recursos. El conocimiento financiero es crucial para planificar la financiación del proyecto, desde subvenciones hasta inversión privada. Las competencias digitales se han vuelto indispensables para la toma de decisiones basada en datos y la escalabilidad del negocio. La red y visibilidad siguen siendo factores decisivos, pues liderar implica combinar talento, oportunidades y referentes.

En sectores con alta componente tecnológica, como FinTech, también es relevante dominar marcos regulatorios (PSD2, PSD3, DORA, GDPR, AML y AI Act) y competencias técnicas (APIs, gestión de datos, ciberseguridad y riesgos tecnológicos). La experiencia en equipos comerciales y la capacidad de anticipar tendencias emergentes del mercado son igualmente fundamentales. Por encima de todo, el liderazgo humano —comunicación, resiliencia, visión e inspiración— es lo que consolida a una emprendedora y permite que su proyecto crezca de manera sostenible.

Tendencias que marcarán el 2026

La financiación se orienta cada vez más a proyectos de digitalización y sostenibilidad, con enfoque social, mostrando que las emprendedoras buscan no solo rentabilidad, sino impacto positivo. Además, las mujeres tienden a preparar mejor sus proyectos, demostrando consistencia en la planificación financiera y en la justificación de ayudas, destacan desde WeGrant.

“Aunque la brecha en sectores de DeepTech todavía existe, la participación femenina en programas europeos como EIC Accelerator ha crecido de manera constante: del 8% en 2020 al 30% en 2024”. La innovación deep-tech se centra en tecnologías como IA avanzada, biotecnología, nuevos materiales, computación cuántica, energía sostenible o robótica que requieren investigación profunda, mayores ciclos de desarrollo y generan impactos transformadores en la industria y la sociedad. Plataformas como WeGrant facilitan que las emprendedoras identifiquen y aprovechen estas oportunidades, combinando tecnología, acompañamiento y conexión con iniciativas europeas.

Un ecosistema emprendedor más diverso produce más ideas, soluciones y productividad, lo que permite impulsar el PIB, incrementar la competitividad nacional y mejorar la resiliencia económica.  Hernández lo tiene claro: A medio plazo, el emprendimiento femenino incrementará la creación de empresas, acelerará la innovación y ampliará el acceso al capital. Y a largo plazo, transformará la estructura económica creando una base más amplia y diversa de generación de riqueza.

El emprendimiento femenino necesita capital. No busca cuotas, busca oportunidades. Y cuando las obtiene, los números hablan por sí solos. Hay que apoyar al emprendimiento, en general y de manera objetiva teniendo en cuenta variables de crecimiento, creación de empleo y enriquecimiento a la sociedad en general.